Hace una semana fue la ceremonia de la entrega del premio Oscar. El premio a la mejor película extranjera lo ganó Argentina por “El secreto de sus ojos”, en competencia con Perú, (“La teta asustada”); Francia, (“El profeta”); Alemania, (“La cinta blanca”), e Israel (“Ajami”).

¡Corrección! ¡”Ajami” no representó a Israel! Así lo declaró Scandar Copti, el co-director de la película.

Evidentemente hay una contradicción, ya que tanto el Ministerio de Cultura de Israel como la Academia Israelí de Cine están bajo la impresión de que “Ajami” representó a Israel en el certamen del Oscar.
Para aclarar la confusión debemos analizar y entender tres puntos:

a) ¿Qué requisitos exige la Academia de Cine de Hollywood para que una película pueda representar a un país en el certamen de la mejor película extranjera?
b) ¿Quien es Scandar Copti y porqué dice que “Ajami” no representa a Israel?
c) ¿Si “Ajami” no representa a Israel, a que país representa?

a) Requisitos para concursar en el certamen de la Mejor Película Extranjera.
Son tres:
· La película debe ser seleccionada por el país que la haya financiado,
· Debe ser hablada en la lengua de dicho país.
· Debe estar dirigida y/o escrita por alguien de esa misma nacionalidad.

En el caso de “Ajami”, la película fue financiada por la Academia Israelí de Cine, con dinero recibido de los impuestos que pagan los israelíes; ganó el Premio Ofir (equivalente israelí al Oscar); fue seleccionada por Israel para representarla en el certamen de Hollywood; es hablada en hebreo y árabe, ambos idiomas oficiales en Israel; y fue escrita y dirigida por dos co-directores, ambos nacidos en Israel, ambos de nacionalidad israelí, ambos con pasaportes israelíes, uno de ellos, Yaron Shani, de religión judía, y el otro, Scandar Copti, cristiano. En resumen, “Ajami” reúne todos los requisitos exigidos para representar a Israel en el Certamen de la Mejor Película Extranjera.

b) ¿Quien es Scandar Copti y porqué dice que “Ajami” no representa a Israel?
Scandar Copti es un árabe cristiano, nacido en Jaffa. Estudió ingeniería mecánica en la prestigiosa universidad israelí Technion. Después de graduarse decidió no ejercer su profesión, y estudió actuación y cinema. Hizo un pseudo documental al que llamó “La Verdad”, que fue exhibido en el festival “Artistas contra la Ocupación” en Montreal, en el año 2003. La película fue comprada por el canal israelí 8, pero no fue transmitida por haber sido censurada debido a sus tergiversaciones y calumnias. Desde esa fecha, Copti ha escrito, dirigido y editado documentales y películas cortas. Sus videos han sido exhibidos en el Centro Israelí de Arte Digital, en el Museo Herzlía de Arte Contemporáneo, y en la Feria Redding de Arte en Tel Aviv.
El día del certamen en Hollywood Copti declaró que su película no representa a Israel, y que él es palestino. Agregó “no puedo representar a un país que no me representa a mí”.
El Ministerio de Cultura financió la película en base a sus méritos artísticos. El director reciprocó la generosidad y ayuda recibidas con un desplante insultante y un gesto de ingratitud.

c) Si “Ajami” no representa a Israel, ¿a qué país representa?
Esa es una buena pregunta, y es extraño que el entrevistador no se la hiciera a Copti.
Es probable, tomando en cuenta que el director se considera palestino, que la respuesta sería “Palestina”. Si ese es el caso, para sus futuros proyectos, el director debe dejar de usar falsos pretextos para solicitar y obtener financiación de entidades públicas israelíes, cuyos fondos provienen de los impuestos pagados por los israelíes, de quienes él dice, con desdén y antipatía, que no representa. En vez, debería recurrir a Hamás, organización de la cual podrá decir, con toda justificación, “me representa, y yo la represento”.