Una desmesurada campaña anti-israelí se realizó en Irlanda, donde en una de las calles principales de Dublín se hizo una representación de los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF por sus siglas en inglés) asemejándolos con las tropas nazis.
La actividad, realizada con el patrocinio del Consejo de la ciudad de Dublín, fue llevada a cabo por un grupo de activistas pro-palestinos.
En el acto se estableció un modelo de la valla de separación y un control del Ejército israelí.
Los activistas disfrazados de soldados golpearon, humillaron y apuntaron con sus armas a otros activistas vestidos como palestinos, frente a miles de ciudadanos irlandeses y turistas.
Este acto se sumó a las acusaciones expresadas por el parlamento irlandés contra el Estado de Israel por lo ocurrido durante la reciente detención de una flotilla que se dirigía a la Franja de Gaza y que intentó quebrar el bloqueo marítimo.
En esa sesión, el cuerpo acusó a las autoridades israelíes de secuestro y abuso contra ciudadanos irlandeses que participaron en la flotilla.
Desde Israel se rechazaron las acusaciones.
A todo esto se agrega que un grupo en la red social Facebook lanzó hace dos meses una convocatoria para atacar a piedrazos el edificio de la Embajada de Israel en Dublín.
Recientemente, un grupo de vándalos atacó un auditorio de Dublín donde tenía previsto dar un concierto la cantante israelí Ashdot Izhar.
En tanto, las cuentas de Facebook de funcionarios de la Embajada de Israel han sido atacadas por hackers de Irlanda y, además, un grupo de activistas están tratando de interrumpir un festival de cine de Israel, organizado por la embajada en Dublín para la próxima semana.
“El gobierno irlandés alimenta a su pueblo con el odio anti-Israel”, sostuvo un funcionario israelí. “Lo que estamos viendo aquí es un claro antisemitismo”.
Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores citadas por el portal de noticias Ynet dijeron que Irlanda se convirtió, sin duda, en el país más hostil a Israel dentro de la Unión Europea.
Cuando el embajador israelí Booz Modai llegó a Dublín, uno de los principales periódicos de Irlanda, lo saludó con un artículo titulado, “Bienvenido al infierno”.
Los funcionarios expresaron su preocupación por las presiones que podrían conducir a la cancelación del festival de cine israelí.
Una desmesurada campaña anti-israelí se realizó en Irlanda, donde en una de las calles principales de Dublín se hizo una representación de los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF por sus siglas en inglés) asemejándolos con las tropas nazis.
La actividad, realizada con el patrocinio del Consejo de la ciudad de Dublín, fue llevada a cabo por un grupo de activistas pro-palestinos.
En el acto se estableció un modelo de la valla de separación y un control del Ejército israelí.
Los activistas disfrazados de soldados golpearon, humillaron y apuntaron con sus armas a otros activistas vestidos como palestinos, frente a miles de ciudadanos irlandeses y turistas.
Este acto se sumó a las acusaciones expresadas por el parlamento irlandés contra el Estado de Israel por lo ocurrido durante la reciente detención de una flotilla que se dirigía a la Franja de Gaza y que intentó quebrar el bloqueo marítimo.
En esa sesión, el cuerpo acusó a las autoridades israelíes de secuestro y abuso contra ciudadanos irlandeses que participaron en la flotilla.
Desde Israel se rechazaron las acusaciones.
A todo esto se agrega que un grupo en la red social Facebook lanzó hace dos meses una convocatoria para atacar a piedrazos el edificio de la Embajada de Israel en Dublín.
Recientemente, un grupo de vándalos atacó un auditorio de Dublín donde tenía previsto dar un concierto la cantante israelí Ashdot Izhar.
En tanto, las cuentas de Facebook de funcionarios de la Embajada de Israel han sido atacadas por hackers de Irlanda y, además, un grupo de activistas están tratando de interrumpir un festival de cine de Israel, organizado por la embajada en Dublín para la próxima semana.
“El gobierno irlandés alimenta a su pueblo con el odio anti-Israel”, sostuvo un funcionario israelí. “Lo que estamos viendo aquí es un claro antisemitismo”.
Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores citadas por el portal de noticias Ynet dijeron que Irlanda se convirtió, sin duda, en el país más hostil a Israel dentro de la Unión Europea.
Cuando el embajador israelí Booz Modai llegó a Dublín, uno de los principales periódicos de Irlanda, lo saludó con un artículo titulado, “Bienvenido al infierno”.
Los funcionarios expresaron su preocupación por las presiones que podrían conducir a la cancelación del festival de cine israelí.