Nuevo encuentro de trabajo entre el Fiscal Alberto Nisman y los directivos de AMIA. Optimismo de la dirigencia ante nuevas pruebas que comprometen aún más a Irán y a Rabbani.

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AJN. Tal como lo hacen todos los meses, y ante la proximidad de un nuevo aniversario por el atentado ocurrido el 18 de julio de 1994, el presidente de la Amia Guillermo Borger, junto con el Secretario General Julio Schlosser, se reunieron con el Fiscal de la causa Amia Alberto Nisman, ocasión en la que analizaron el estado de la causa y los avances que se han registrado. Al respecto, el presidente de la mutual anticipó a AJN que se retiraron satisfechos “nos mostró una parte de este profundo y muy importante trabajo que está realizando, y que tiene vinculación con nuevas pruebas que existen en poder de la Fiscalía, que fortifican aún más la responsabilidad de Irán en el atentado y de Mohsen Rabbani en particular”.
Tal como lo hacen todos los meses, y ante la proximidad de un nuevo aniversario por el atentado ocurrido el 18 de julio de 1994, el presidente de la Amia Guillermo Borger, junto con el Secretario General Julio Schlosser, se reunieron con el Fiscal de la causa Amia Alberto Nisman, ocasión en la que analizaron el estado de la causa y los avances que se han registrado.
Al respecto, el presidente de la mutual anticipó a AJN que se retiraron satisfechos “nos mostró una parte de este profundo y muy importante trabajo que está realizando, y que tiene vinculación con nuevas pruebas que existen en poder de la Fiscalía, que fortifican aún más la responsabilidad de Irán en el atentado y de Mohsen Rabbani en particular”.
En el mediodía de hoy, jueves, y “como solemos hacer regularmente, visitamos al fiscal para informarnos de cómo van avanzando las distintas investigaciones respecto de la causa”, ocasión en la cual “nos mostró una parte de este profundo y muy importante trabajo, que en cualquier momento va a revelar”, agregó.
“Es un trabajo que la Fiscalía viene realizando desde hace dos años y nos deja la expectativa y la esperanza de que sigamos avanzando en la investigación y que ésta nos lleve a que los muertos en la AMIA encuentren justicia”, señaló, por su parte, el secretario general de la entidad, Julio Schlosser.
“Cada prueba nos acerca más a la justicia, y el entusiasmo de las aseveraciones del fiscal hizo que nos hayamos retirado con optimismo”, resumió.
Si bien no trascendió el contenido de la investigación y los dirigentes comunitarios se negaron a hablar al respecto, cabe recordar que, el 18 de agosto de 2010, fuentes judiciales confirmaron a AJN que la Unidad Fiscal trabajaba con la Fiscalía del Distrito Sur de Brooklyn, Estados Unidos, para tratar de determinar la relación de Rabbani con Abdul Kadir, uno de los “terroristas extremistas musulmanes” guyaneses condenados por planificar un atentado en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York, en 2006.
Según las fuentes, a Kadir se le encontró “documentación muy comprometedora” que lo vincularía con Rabbani, imputado por el atentado del 18 de julio de 1994, que provocó 85 muertos y cientos de heridos.
Se trató del segundo ataque terrorista perpetrado por presuntos fundamentalistas islámicos en Buenos Aires, ya que el 17 de marzo de 1992 una camioneta-bomba voló la Embajada de Israel y dejó un saldo de 29 fallecidos y centenares de damnificados.
Por otra parte, el 6 de diciembre de 2010 el diario brasileño Folha de São Paulo publicó que, en base a un informe de la CIA, el servicio de inteligencia exterior de los Estados Unidos, la Policía Federal brasileña y la ABIN, una agencia de inteligencia vinculada a la Presidencia, llevaban tres años investigando a 20 ciudadanos de ese país convertidos al islam, que habrían viajado a Irán supuestamente para capacitarse para conformar una célula terrorista en Brasil o desarrollar actividades en ese sentido.
Según el diario, uno de los impulsores de esa iniciativa sería Rabbani.
Y el 4 de abril de 2011, Nisman le anticipó a AJN que le pediría al secretario general de Interpol, Robert Noble, que confirme si el ex agregado cultural iraní solía viajar a Brasil con identidad falsa, tal como publicó la revista brasileña Veja.
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50 años del juicio a Eichmann

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Hace 50 años comenzaba en Israel el juicio contra el criminal de guerra nazi Adolf Eichmann, responsable de organizar el asesinato de millones de judíos.

El fiscal jefe Gideon Hausner no pudo dormir durante toda la noche previa a la apertura del proceso más importante de su vida. Hasta el último momento estaba puliendo el texto de su alegato inaugural. “No estoy solo aquí. Junto conmigo levantan su acusación seis millones (de muertos)”, le espetó al criminal de guerra nazi Adolf Eichmann cuando se inició el juicio, el 11 de abril de 1961.
El pasaporte que Eichmann usó en Argentina.El pasaporte que Eichmann usó en Argentina.Hausner calificó a Eichmann como un hombre que decidió sobre la vida y la muerte de los judíos, un nuevo modelo de asesino que realiza su sangriento trabajo sentado en el escritorio. “Descolgaba el teléfono y los trenes se ponían en marcha rumbo a los campos de exterminio”.
Una mirada retrospectiva: siete agentes israelíes capturaron el 11 de mayo de 1960 en Buenos Aires al ex jefe de la llamada sección de judíos de la Oficina Principal de Seguridad del Estado, Adolf Eichmann. Al teniente coronel de la SS nazi también se le llamaba el “transportista de la muerte”. Durante la época nazi, Eichmann organizó la deportación de millones de judíos a los campos de exterminio alemanes.
Aun hoy el ex agente Avraham Shalom se acuerda de cada detalle de la detención. El aviso decisivo vino de Fritz Bauer, ex fiscal general del estado alemán de Hesse, dice Shalom, que hoy tiene 83 años. “Él nos dio todos los datos: el tamaño del sombrero, el número de calzado, los retratos con uniforme”.

“Yo soy Adolf Eichmann”
Al final, la oreja izquierda de Eichmann lo traicionó. “La oreja izquierda es como una huella dactilar (…). Con una cámara oculta tomamos una foto de la oreja izquierda”, relata Shalom. Luego, la oreja izquierda grabada en secreto en Buenos Aires fue cotejada con las viejas fotos. “Y entonces lo supimos: es nuestro hombre”.
Foto sin fecha de Eichmann con uniforme de la SS.Foto sin fecha de Eichmann con uniforme de la SS.El ex agente recuerda que después de su detención, Eichmann contestó “con una rigurosa minuciosidad alemana” todas las preguntas.
“Y al final le preguntamos: ‘Y tú, ¿cómo te llamas’? Y él respondió: Ricardo Klement. Y nosotros le contestamos: ‘No, no, no. ¿Cuál es tu verdadero nombre’? Y entonces respondió: Adolf Eichmann”. Luego, el ex dirigente nazi, secuestrado y sedado, fue llevado en avión de Argentina a Israel en una operación del servicio secreto.
El ex policía israelí Miki Resh, hoy de 82 años, fue uno de los aproximadamente 20 agentes de la unidad especial “Brigada 06” encargados de preparar el juicio del siglo en Israel. “Nuestra labor era absolutamente secreta. Nos prohibieron decir dónde estábamos.
Existía el temor de que ex miembros de la SS, que pululaban en toda Europa, intentasen sacar a Eichmann de Israel. Nadie podía saber dónde estábamos y qué hacíamos”, cuenta el ex policía. “Hallamos muchos documentos firmados por Eichmann. Eso nos ayudó mucho”.
En vista de la enorme cantidad de documentos probatorios, Hausner, el fiscal jefe, ya estaba seguro antes de que comenzara el juicio de que “habría bastado una mínima parte para condenarlo diez veces”. Sin embargo, la idea era convertrir el juicio en una lección para la generación joven en Israel y en todo el mundo. “Los pueblos deben saber que la intención era exterminar a todo un pueblo”, apuntó Hausner.

“Escuchar a los testigos ya es una tortura”
El 11 de abril de 1961 comenzó el juicio en la “Casa del Pueblo” en Jerusalén. Pese a todas las críticas, Israel se veía a sí mismo como instancia moral autorizada y obligada a procesar a Eichmann en el propio país, no en el extranjero.
Hausner citó a más de 110 testigos. “A diferencia de los juicios de Núremberg, en este juicio los protagonistas eran los testigos, para que el mundo pudiera conocer de primera mano lo que había ocurrido”, explica Tami Hausner-Raveh al definir la estrategia de su padre, fallecido en 1990. No se puede entender a Israel sin entender el Holocausto, subraya.
El testigo más joven fue Avraham Aviel, entonces de 32 años. Aviel relató su experiencia como único superviviente del Holocausto, cuando tenía 14 años, entre los 1.000 habitantes del poblado polaco de Dowgaliszuk.
Aviel, que hoy tiene 82 años, repite medio siglo después su testimonio ante el tribunal: “Vi cómo llegaba una familia tras otra, que tenían que desvestirse al borde de la fosa, ya que en sus bolsillos podría haber oro u otras cosas, y que luego fueron asesinadas a tiros”.
Hasta el día de hoy Aviel describe su suerte como un milagro, porque el pelotón de fusilamiento no se dio cuenta de que, tras despedirse brevemente de su madre, salió corriendo y se escondió en la cuneta de una calle.
Un testigo tras otro daba cuenta de torturas, angustias mortales, disparos en las rodillas, cámaras de gas, fosas comunes, el exterminio de poblados enteros pero también de actos de rebelión y resistencia. “Escuchar es una tortura”, apuntó el fiscal jefe. Una y otra vez se desmayaron espectadores.

Pena capital y ejecución
Eichmann, que entonces tenía 55 años, estaba sentado dentro de una cabina de cristal a prueba de balas. La estrategia del bien dispuesto ejecutor de la “solución final” era sencilla: sus jefes habían descargado en él toda la responsabilidad; él mismo era una víctima; solo era un oficial que cumplía órdenes, lo que estaba obligado a hacer ya que había hecho el juramento de la bandera y estaba sujeto al derecho de guerra. “Yo solo fui una tuerquita diminuta”, se defendió Eichmann ante la montaña de documentos incriminatorios.
El proceso duró más de cuatro meses, hasta el 14 de agosto. El 15 de diciembre de 1961, el tribunal condenó a Eichmann a la pena capital por crímenes contra el pueblo judío y contra la humanidad, y por crímenes de guerra. El comisario de Hitler para la cuestión judía fue ahorcado el 31 de mayo de 1962. Hasta el día de hoy, Eichmann es la única persona en los casi 63 años de historia de Israel que fue ejecutada tras haber sido condena a muerte.
La hija del fiscal jefe recuerda que una superviviente del Holocausto, que vivía en la misma casa, había increpado a su padre antes de comenzar el juicio acusándolo de haber abierto con violencia viejas heridas. “Al término del proceso”, rememora Tami Hausner-Raveh, “la mujer fue hasta Hausner y le dijo ‘gracias'”.

dpa
Editor: Pablo Kummetz


En ocasion del 50º aniversario del inicio del juicio a Eichmann, los Archivos del Estado y Yad Vashem subieron a YouTube las filmaciones del juicio. El material puede ser visto en: http://www.youtube.com/user/EichmannTrialEN#p/a, y contiene mas de 200 horas de sesiones del juicio y una recopilacion de testimonios. El canal es un emprendimiento conjunto entre Yad Vashem y los Archivos Estatales de Israel.