Cuánto tiempo, muchacho,
el mundo está listo,
se levanta la mañana
y afuera, la primera luz.

La puerta ya está abierta,
no te olvidaré,
el silencio se descoraza,
¿por qué está quemando?

Tú no puedes
contarlo todo
¿por qué te satisface el silencio?
Estás encerrado,
me proteges
de ti mismo.

Entonces cae
rasguña el suelo
y así entenderás
que estás luchando sin fuerzas, sólo con palabras y tu aliento
Ponte de pie,
y observa el miedo en tu cara.

Muchacho, de lejos
incluso lo amargo es dulce
los trozos se unen
y tú lloras.

Intento respirar
frente a una mirada vacío
que me sostiene, no estoy lista.
Me robas el aire,
y no me das nada a cambio.

Coro

Cofres en cada esquina
la oscuridad se cuela por la habitación
sólo las paredes me oyen gritar por ti
gritar por ti.

Extraído de מוזיקה (muzika).