La crisis en las relaciones diplomáticas entre Israel y Turquía se ha cobrado su primera víctima deportiva con la decisión del Ejército de Defensa de Israel de impedir a los futbolistas del Macabi Tel Aviv que estén cumpliendo el servicio militar obligatorio jugar en Estambul contra el Besiktas.
Hasta seis jóvenes jugadores podrían quedar fuera del encuentro de la Liga Europa previsto para el próximo día 15 en la ciudad turca.

Se trata de los titulares Dor Mija, Moshiko Lugasi y Omer Vered, y de los suplentes Roi Kahat, Uri Cohen y Yosi Ginsburg, según fuentes del club.

La dirección del Macabi Tel Aviv está tratando de convencer al Ejército de que elimine las trabas a la convocatoria, más aún al tratarse de la primera vez en su historia que llega a la fase de grupos.

Las relaciones entre ambos países, antaño estratégicas, han tocado fondo tras las amenazas del primer ministro turco Recep Tayyip
Erdogan contra el Estado judío.

Días atrás, alrededor de 40 pasajeros israelíes que viajaban desde Tel Aviv en la empresa Turkish Airlines fueron separados del resto del pasaje e interrogados durante horas por las autoridades turcas al arribar a Estambul. Sobre todo, la policía turca trataba de detectar aparentemente la presencia de soldados entre los viajeros.

Según el diario turco “Hurriyet”, el vicepresidente del Besiktas, Metin Keçeli, ha insistido en que el partido se celebrará en el día y el estadio planeado y que los jugadores y aficionados israelíes no tienen nada que temer.

“Por supuesto incrementaremos las medidas de seguridad el día del partido. No sabemos si el Macabi traerá aficionados, pero les destinaremos asientos”, señaló a la agencia turca “Anatolia”.

Macabi emitió un comunicado en su página web en el que se limita a señalar que “en los casos de partidos internacionales en el extranjero, la seguridad tanto dentro como fuera del estadio no es responsabilidad del club”. EFE y Aurora

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