Nasrallah: Hezbollah puede atacar cualquier lugar de Israel

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El cabecilla de la organización terrorista libanesa chií Hezbollah, jeque Hassan Nasrallah, aseguró que los miembros de su grupo pueden bombarder cualquier objetivo en Israel, alegando que “los días en que nosotros huíamos, y ellos no, han terminado”.
“Hoy no sólo somos capaces de atacar a Tel Aviv como ciudad, si Dios quiere; sino que también somos capaces de bombardear objetivos específicos dentro de cualquier lugar de la Palestina ocupada”, expresó Nasrallah en un discurso televisado desde su bunker.
Nasrallah habitualmente imparte sus arengas a través un video televisado desde su escondite porque teme que Israel lo elimine, en un ajuste de cuentas, por haber desatado la Segunda Guerra del Líbano, en julio de 2006.
“Por cada edificio destruido en Dahiya (un barrio chií del sur de Beirut controlado por Hezbollah), un edificio de Tel Aviv será destruido”,aseveró el líder del grupo pro-iraní.
“Los días cuando nosotros éramos obligados a escapar de nuestros hogares, y ellos no debían huir de los suyos, han terminado”, manifestó el jeque extremista islámico ante una exaltada multitud de simpatizantes que miraban su imagen en una pantalla gigante.
“Los días cuando nosotros teníamos miedo y ellos no, han terminado”, declaró “Y les decimos: Ha llegado el momento en que nosotros permaneceremos y ustedes serán los que desaparecerán”.
Se trata uno de los discursos más duros de Nasrallah en el contexto de las crecientes tensiones en el Oriente Medio desencadenadas por la carrera nuclear de Irán.
Nasrallah habló en un evento para señalar la culminación de proyectos de renovación de barrios del sur de Beirut que fueron dañados durante los bombardeos israelíes en la guerra de 2006.
Hezbollah reclama haber ganado esa contienda; a pesar de que el grupo sufrió grandes bajas y muchas áreas que estaban bajo su control en el Líbano resultaron gravemente dañadas.
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Nasrallah: Hezbollah está listo para confrontar a Israel

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El líder del grupo terrorista libanés, jeque Hasan Nasrallah, salió de su escondite para realizar una inusual aparición en la procesión del día sagrado chií Ashura, en Dahanía, un vecindario del sur de Beirut.

Se trata de la primera aparición pública del cabecilla de Hezbollah desde 2008.
“Día a día nuestro arsenal aumenta, nuestras filas crecen y estamos listos para confrontar al enemigo sionista y su aliado, Estados Unidos”, dijo Nasrallah ante miles de simpatizantes.
El jeque Nasrallah caminó a través de la multitud fuertemente custodiado y luego saludó a la muchedumbre desde un podio, diciendo que su aparición era un mensaje para quienes creen que pueden “amenazarnos e intimidarnos”
“Quería estar con ustedes unos minutos. Siempre quiero estar con ustedes, y ahora, renovemos nuestra unión con Husein (el nieto del profeta Mahoma)”.
Mientras tanto, el gentío coreaba en respuesta “Muerte a Israel”
La Ashura, el día sagrado del islam chií, señala el aniversario de la muerte del nieto de Mahoma Imam Husein, en una batalla en las afueras de la ciudad de Karbala, Irak, que selló la división histórica entre sunitas y chiíes, y que aún fragmenta al Oriente Medio.
Cuando Nasrallah se fue, un discurso grabado fue presentado ante la muchedumbre.
“Ningún complot o enemigo ha sido capaz de ablandar las demandas de la resistencia”, anunció el líder fundamentalista chií. “Hezbollah no quiere nada a cambio de la jihad y la resistencia”, afirmó
“No pretendemos posiciones gubernamentales y si tomamos las armas y elegimos la resistencia es porque se nos fue ordenado hacerlo”, afirmó el jefe de la organización terrorista.
Nasrallah dijo que todos los miembros de Hezbollah sueñan convertirse en mártires (shahid) siguiendo las huellas de Abbas Musawi – el secretario general del grupo eliminado por Israel- e Imad Mughniyeh – el comandante del grupo abatido por una explosión al salir de la Embajada de Irán en Damasco en 2008.
Nasrallah vaticinó que el ascenso al poder de los islamistas en Egipto “supone una amenaza existencial para Israel” y reiteró que su grupo no abandonará “las armas de la resistencia”.
“Nos entrenamos y crecemos más fuerte cada día, nuestra fe es cada vez más fuerte al igual que nuestras armas”, manifestó, añadiendo que los misiles de Hezbollah pueden “llegar más allá de Haifa”.
Tras el levantamiento popular contra el presidente Bashar Asad, en Siria,; el mundo árabe sunita ha desatado abiertamente su irritación contra Hezbollah por su enérgico apoyo al represivo régimen sirio.
Desde la Segunda Guerra del Líbano, en 2006, se ha informado que Nasrallah se esconde en un bunker por temor a que Israel trate de eliminarlo. Generalmente se dirige a sus simpatizantes a través de videos grabados o vía satélite.

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Al menos cuatro cohetes Katyusha fueron disparados anoche desde el sur del Líbano contra el norte de Israel. El Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal) respondió con fuego de artillería contra “el origen de los disparos”. No se registraron heridos pero algunos edificios resultaron dañados. Los bomberos apagaron el fuego producido por los proyectiles.
La policía y las fuerzas militares rastrillaban la zona en busca de más cohetes. La policía había confirmado la caída de dos proyectiles. La policía del Distrito Norte elevó el grado de
alerta pero no ordenó a los habitantes del norte del país que ingresen a los refugios. Tzáhal aseveró que se trata de un grave incidente y señaló que el gobierno del Líbano tiene la responsabilidad de detener el fuego.
El líder del grupo terrorista chií Hezbollah (Hizb Allah o Partido de Dios), Hassan Nasrallah, sugirió a principios de mes que un ataque israelí contra Irán o una intervención de Occidente en Siria desataría una confrontación entre Israel y Hezbollah. “No estoy emitiendo una amenaza, pero se ve claramente que un ataque israelí-estadounidense contra Irán o una intervención militar en Siria desencadenará una guerra regional”, manifestó Nasrallah.
Ninguna organización se adjudicó hasta ahora el disparo de cohetes

Hezbollah: La próxima guerra con Israel comenzará en Tel Aviv

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El líder del grupo terrorista chií libanés Hezbollah, Hassan Nasrallah, afirmó que la próxima guerra con Israel comenzará en Tel Aviv y no en la frontera norte.

“Si Israel decide hacer la guerra al Líbano; no solamente quebraremos los huesos de los soldados israelíes, sino que los aplastaremos”, aseguró Nasrallah en una entrevista al periódico libanés Al Akhbar.

“La guerra no
tendrá ningún límite y en respuesta [Hezbollah] actuará de acuerdo con la nueva ecuación”, explicó el líder chií.

“[Hezbollah] tiene muchas sorpresas que cambiarán el mapa de la región”, añadió.

Nasrallah también discutió recientes informes sobre espías extranjeros que se infiltraron en la su organización fundamentalista islámica. El dirigente chií dijo que su grupo ha sido capaz de investigarse a sí mismo y derrotar los intentos de espionaje.

Inteligencia Militar: El régimen de Asad camino al fin

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El establishment militar estima que el régimen del presidente sirio Bashar Asad no sobrevivirá y eventualmente colapsará ante la presión de las manifestaciones, una perspectiva que está ganando fuerza entre los analistas.
Una alta fuente de Defensa, señaló al diario Haaretz, que Asad se está debilitando. “Puede tomar algunos meses, un año, o más pero el régimen probablemente no se recuperará. Cuarenta años de gobierno de la familia Asad están llegando a su fin”.
“Asad ha perdido legitimidad frente a los ojos de su propio pueblo y por lo tanto su destino está sellado. Cada semana de manifestaciones y muertes le vuelve las cosas cada vez más difíciles. Su dilema está entre ofrecer mayor concesiones a los manifestantes –que puede ser visto como un signo debilidad y conducirá a la intensificación de los esfuerzos por derrocarlo- y la adopción de medios más agresivos para sofocar las manifestaciones, que pueden acelerar su caída. No pienso que tenga posibilidades contra la oposición. Este es el ocaso de su régimen”, predijo la alta fuente de Defensa al rotativo.
Los organismos de derechos humanos han informado que en los últimos dos meses y medio de manifestaciones, las fuerzas sirias han asesinado a más de 1.200 personas. Miles han sido heridos y muchos más arrestados.
“El mismo Asad no sabe cómo será Siria el fin de semana o el próximo. La incertidumbre es un problema para él y para nosotros-“, afirmó el jefe del Estado Mayor del Ejército, Benny Gantz, ante la Comisión de Defensa y Exteriores de la Knéset (Parlamento).
La debilidad de Asad es también un motivo de preocupación para sus aliados. Altos jefe de Hamás rechazaron la presión de Assad, quien les pidió que apoyaran públicamente a su régimen; a pesar de que la sede de la dirección política del movimiento fundamentalista islámico palestino se encuentra en Damasco.
Mientras tanto Hezbollah sigue de cerca los desarrollos en Siria. Existen, en Israel, inquietudes de que el grupo chiíta libanés – preocupado por la posible caída del dictador- podría haber trasladado parte de su arsenal desde Sira al Líbano.

La caída de Asad, un desastre para Hezbollah e Irán
Hezbollah ha sido atrapado con las manos en la masa por el levantamiento en Siria. Las palabras de solidaridad del líder de Hezbollah, jeque Hassan Nasrallah, con su acorralado aliado de Damasco, llevaron a la quema de la imagen del islamista líder chiíta libanés por las enfurecidas multitudes sirias durante las manifestaciones del viernes pasado.
La posición del movimiento sobre Siria pone de relieve una contradicción básica entre los intereses prácticos de Hezbollah y la imagen que quiere proyectar.
Esta contradicción, a su vez, revela las limitaciones propias del “bloque de la resistencia”, conducido por los chiítas de Irán, en el mundo árabe parlante de mayoría sunita.
A nivel práctico, no es difícil de entender por qué la caída del régimen de Assad sería un desastre para Hezbollah y su patrono iraní.
Siria es el conducto seguro a través del cual Teherán arma a su aliado libanés en el Mediterráneo.
Importantes componentes del arsenal de Hezbollah se almacenan, de forma segura, bajo el cuidado de Asad. Los misiles M-600 y Fateh-110, que podrían provocar un ataque israelí -antes de tiempo- si son desplegados en el Líbano, esperan en instalaciones seguras, más allá de la frontera, el momento apropiado.
Pero Siria es mucho más que un depósito de Hezbollah. Desde la asunción de Bashar Asad, la relación entre ambos se ha vuelto cada vez más simbiótica. Hezbollah fue el instrumento por el que Siria pudo recuperar su influencia en Líbano, tras su vergonzosa retirada en 2005. Damasco suministró a Hezbollah una zona contigua vital para la logística, durante la guerra de 2006.
Se sospecha de que ambos habrían cooperado en el asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Hariri.
Por lo tanto, la relación es estratégica, y está basada en una variedad de intereses compartidos. Ninguna de las partes es completamente un cliente o un socio principal de la otra. Por el contrario, el patrono de ambos es Irán. Las expresiones de Nasrallah de apoyo a Asad derivan del mismo impulso que el apoyo práctico a gran escala que ofrece actualmente a Siria el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní. Ellos son los miembros de una alianza, que se unen en defensa de un miembro del equipo que está actualmente en problemas.
No ha surgido ninguna prueba que confirme los rumores de que los combatientes de Hezbollah participan en el terreno en Siria.
Y es difícil de ver lo que es lo que podrían lograr las fuerzas de Hezbollah que lo propios hombres de Asad no pudieran. Al líder sirio no le faltan grupos armados. Pero el “apoyo moral” que Hezbollah le ofreció a Siria pone al descubierto el vacío de las afirmaciones permanentes de Nasrallah, que dice representar la voluntad popular de los árabes.
Tanto Asad como Nasrallah emplean el lenguaje de la “resistencia”; pero ambos están unidos resistiendo la voluntad claramente expresada del pueblo sirio.
Hay una lógica más profunda funcionando aquí que el eterno espectáculo de los movimientos y regímenes dictatoriales que pone en evidencia el vacío de sus discursos. El bloque liderado por Irán podría haberse presentado como la voz de la autenticidad y la resistencia regional.
Pero si uno mira a los elementos que lo componen, rápidamente se hace evidente que era y es en gran medida una alianza de fuerzas árabes chiítas (o al menos de no sunitas) detrás de un
gran Estado no-árabe chiíta.
Los miembros principales de la alianza son Irán, el chiíta Hezbollah, el régimen controlado por los alauitas de Asad y el movimiento chiíta de Muqtada al-Sadr en Irak. Irán ha tratado de sacar partido de la agitación actual en el mundo árabe. Sin embargo, su ámbito de actividad se ha limitado principalmente a las zonas de población mayoritariamente chiíta, como Bahréin.
Fuera de las estrechas franjas donde residen las comunidades chiítas árabes, existe una arraigada sospecha contra los iraníes.
La guerra de Irán contra Israel tiene la intención de refutar esas sospechas, y en esto se ha logrado algo de éxito. Pero el prestigio ganado por elementos chiítas en la lucha contra Israel no parece ser fácilmente transferible a otras áreas.
La única excepción importante en la naturaleza del bloque chiíta, liderado por Irán, fue y es Hamás. El enclave de Hamás en Gaza ha sido mantenido con el dinero y las armas de Irán. Pero uno de las consecuencias más notables de la caída de Hosni Mubarak en Egipto es el aparente intento de Hamas de reorientarse alejándose del eje Irán-Siria-Hezbollah, y volverse hacia el Egipto árabe sunita.
El Emirato (sunita) de Qatar, por su parte, que ha coqueteado con el eje de la resistencia en los últimos años, ha dirigido firmemente la enorme influencia de su red Al Jazeera contra el régimen de Siria en las últimas semanas. La Turquía de Recep Tayyip Erdogan también ha intensificado la crítica contra Assad y es anfitrión de los encuentros de la oposición siria.
Siria, en definitiva, está desangrando a sus amigos sunitas. Sus chiítas, en cambio, tienen menos opciones y se mantienen fieles.
Por lo tanto, la adhesión de Hezbollah e Irán hacia su aliado sirio tiene el aspecto de un cierre de filas en la alianza no sunita para defenderse de la agitación en el mundo árabe sunita. El analista libanés Michael Young ha observado la creciente opinión de que el régimen sirio se dedica a la limpieza étnica de los sunitas sirios de la ciudad de Tal Kalakh, cerca de la frontera con el Líbano.
Tal Kalakh es un enclave sunita en una importante área alauita.
Si las motivaciones del régimen son en realidad sectarias es casi irrelevante. El hecho de que esto es creído ampliamente pone al desnudo la lógica sectaria en funcionamiento.
Desde el punto de vista de Israel, las limitaciones innatas de la resistencia del bloque liderado por los chiítas son una buena noticia. Las no-tan-buenas noticias es que centros rivales de poder sunitas anti-occidentales y anti-Israel están surgiendo en la región.
La reconstrucción de las relaciones de Hamás con Egipto, después de todo, se basa en el rápido deterioro de las relaciones entre El Cairo y Jerusalén. El AKP, islamista sunita, mientras tanto, parece que va a ganar otro mandato en Turquía.
Tampoco “la media luna chiíta” está a punto de colapsar. Por el momento, su capacidad inigualable para la brutalidad parece que va a mantener a su cliente sirio en su silla. Pero su pretensión de representar las fuerzas de la “resistencia” árabe frente a Occidente e Israel ha recibido un duro golpe como consecuencia de las turbulencias en el mundo árabe. Y mientras tanto, una “media luna sunita” antagonista, con una demanda rival sobre el mismo manto, está en proceso nacer.

Nasrallah: las negociaciones de paz son inútiles

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El líder del grupo terrorista libanés Hizboláh, Hassan Nasrallah (foto), aseguró que las negociaciones directas entre israelíes y palestinos, que se reanudaron el jueves en Washington, “han nacido muertas”.
“La reanudación de las negociaciones es inútil. Han nacido muertas y han sido condenadas por la mayoría de los palestinos”, afirmó Nasrallah en un discurso grabado y emitido con motivo del Día de Al Quds (Jerusalén), que se celebra el último viernes del mes de Ramadán.
Según el líder terrorista, las conversaciones, que se han retomado bajo los auspicios del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, solo sirven para dar “legitimidad a Israel, que es un estado ilegítimo e inhumano. La experiencia ha demostrado que los 17 años de negociaciones han sido inútiles”.
Asimismo, señaló la importancia de recordar siempre el Día de Al Quds y la causa palestina.
“Palestina, desde el mar (Mediterráneo) hasta el río (Jordán) pertenece al pueblo palestino. Nadie tiene derecho a conceder una gota de su agua o una porción de su territorio”, agregó.
Además, señaló que el Día de Al Quds coincide este año no sólo con la reanudación de las negociaciones palestino-israelíes, sino también con la retirada norteamericana de Irak, que calificó de “una derrota”.
“Los norteamericanos se sorprendieron por la resistencia iraquí, cuyas operaciones fueron realizadas por todas las comunidades”, declaró Nasrallah, que apuntó que la retirada era la única opción que le quedaba al Ejército de Estados Unidos después de todas las bajas sufridas.

Fuente: EFE

Nasrallah: Líbano necesita un reactor nuclear

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El líder del grupo terrorista Hizboláh, Hassan Nasrallah pidió al Gobierno libanés que solicite ayuda a Teherán para que le suministre armas y se comprometió a que su organización trabajará para conseguir ese apoyo.
“Si se pide de manera oficial este tipo de ayuda que queremos, creo que Irán, que ha ayudado al Líbano durante 28 años, no escatimará en presentar la ayuda que necesita el Ejército libanés”, dijo Nasrallah en una videoconferencia televisada.
El pasado día 9, el presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Howard Berman, anunció la suspensión de 100 millones de dólares en asistencia militar para el Líbano el 2 de agosto por la influencia de Hizboláh en las Fuerzas Armadas del país.
Berman subrayó que ese incidente provocado por el Líbano en la frontera con Israel un día después, reforzaba la necesidad de que Estados Unidos efectuara una profunda revisión de su relación con el Ejército libanés y advirtió de que, mientras no hubiera más detalles sobre la presunta influencia de Hizboláh, no permitiría que su país continuara enviando armas al Líbano.
“Lo que sucedió en Adeise reveló que Estados Unidos y las armas que da al Ejército libanés no son para combatir a Israel, sino para cálculos internos que denominan lucha contra el terrorismo”, explicó.
También, hizo un llamado a los países árabes para que den su respaldo al Líbano.
“Ustedes (los árabes) tienen cohetes, tanques, misiles, esta idea no afectará al presupuesto nacional, estamos en una zona tensa, que el Ejército diga qué armas necesita”, propuso el líder terrorista.
Además, Nasrallah se refirió a la crisis eléctrica en el Líbano, proponiendo una solución: “El costo de la construcción del reactor de Bushehr fue menor que la inversión del Líbano en la red eléctrica. Pido al gobierno que construya un reactor nuclear para generar electricidad, y también podremos vender energía a Siria, Chipre y otros países de la región”, dijo.

Fuente: EFE y Aurora Digital