Consternación en Noruega: dijo el ‘Padre de los estudios sobre la paz’ noruego: no hay que descartar una relación entre Israel y el asesino masivo Breivik

Deja un comentario

El conocido sociólogo noruego Johann Galtung, llamado ‘El padre de los estudios sobre la paz’, se expresó en forma antisemita y antiisraelí en una conferencia que ofreció en la Universidad de Oslo, en un artículo que escribió posteriormente en una publicación noruega y en una entrevista otorgada al diario “Haaretz” a raíz de tales expresiones.
Entre otros, dijo que no hay que descartar la posibilidad de una relación entre el Mossad y Andreas Bering Breivik, quien asesinó a decenas de personas en sendos atentados en Noruega el último verano; explicó que “los judíos dominan los medios internacionales de comunicación y los guían a favor de Israel”; subrayando además que uno de los factores del antisemitismo que llevaron a Auschwitz fueron las posiciones clave que ocupaban los judíos en Alemania. Paralelamente a ello, recomendó la lectura de “Los protocolos de los sabios de Sión” – uno de los documentos antisemitas más difundidos del mundo.
El profesor Galtung, de 82 años de edad, fue uno de los fundadores de la disciplina “Estudios sobre la paz y la resolución de conflictos” y uno de los fundadores del Instituto Internacional para la Investigación de la Paz en Oslo. Se lo considera como un afamado investigador de sociología y ganó varios premios, además de haber escrito más de mil artículos y cien libros. Uno de sus volúmenes, “Deshacer el entuerto – creatividad en la transformación de los conflictos” fue traducido al idioma hebreo hace dos años.
El sitio de Internet de la publicación noruega “Humanist” reveló la semana pasada una serie de polémicas expresiones de Galtung. Parte fueron pronunciadas por él en conferencias que dio en la Universidad de Oslo el último verano y parte fueron escritas en reacción a un artículo publicado contra él en una publicación periodística.
Entre otros, Galtung se refirió a la probable relación que existe entre Breivik y elementos judíos e israelíes. La relación con los judíos reside en que el asesino pertenece a la organización de los ‘Francmasones’, “cuyos orígenes son judíos”, a estar por Galtung. La relación con Israel es por intermedio del Mossad – y las suposiciones, legítimas según su opinión, según las cuales esa institución fue la que puso en funcionamiento a Breivik.
Con el mismo aliento, Galtung recordó la teoría de la conspiración, según la cual hay relación entre el atentado en el Hotel King David, cometido en 1946 por la organización “Etzel” y la matanza en Noruega, ya que ambos fueron cometidos en la misma fecha – 22 de julio. Cerró sus dichos con una expresión algo extraña: “Será interesante echar un vistazo al informa de la policía (noruega, N. del T.) sobre Israel, durante el juicio.”
En un intercambio de mensajes de correo electrónico con “Haaretz” ayer, se le pidió a Galtung que se explique. Éste escribió entonces: “al no tener idea sobre quién se encontraba detrás de Breivik – incluyendo si hay realmente alguien detrás de él – cualquier suposición es legítima… creo que es sumamente improbable que el Mossad esté mezclado en esto, aunque no es legítimo descartar esta suposición sin pruebas”. Cuando se le preguntó a qué se refería exactamente al mencionar el informe sobre Israel, expresó: “precisamente a lo que dije. Parto de la suposición que están expuestos a cualquier posibilidad”.
En su intercambio epistolar con “Haaretz” Galtung se refirió a lo que dio en llamar: “el doble significado de toda manifestación humana”. Como ejemplo aportó casos que sucedieron en la Edad Media y en la Edad Moderna. “los terribles pogroms”, a estar por él, que le sucedieron a los judíos, tenían su otro aspecto, “problemático”, tal como él lo define: “los judíos cumplían funciones de cobradores entre los campesinos deudores.
También “el terrible Auschwitz”, como él lo dice, tuvo su otro aspecto. “No deja de ser problemático que los judíos hayan jugado un papel clave dentro de la sociedad que fue humillada en la derrota de Versalles”, dijo refiriéndose a la Alemania de después de la Primera Guerra Mundial. “En ningún caso, repito, en ningún caso, esto justifica los horrores. Pero esto produjo un antisemitismo a todas luces previsible”.
Otro argumento que expuso en un artículo publicado en un medio de prensa noruego fue que los judíos dominan totalmente los medios de difusión americanos. “Seis empresas judías dominan el 96 % de los medios de comunicación”, escribió y detalló los nombres de los diarios, los editores, los canales de televisión y los estudios cinematográficos en manos de los judíos. También el nombre de uno de los dueños de los medios de comunicación Rupert Murdock se lo recuerda en su lista. “No es judío, pero muchos de sus principales ejecutivos son judíos”, escribió. “Muchos de ellos son pro israelíes en forma extrema, casi diría fanáticos”, subrayó. Con el mismo aliento señaló que “el 70 % de los profesores en las 20 universidades más importantes de los Estados Unidos son judíos.”
Galtung basa su teoría en un artículo del que es autor William Pierce, líder del movimiento racista americano “El pacto nacional”, que fue inspiración para Timothy McWay, el autor del atentado en Oklahoma City en 1995, donde murieron 168 personas.
Cuando “Haaretz” le preguntó cuál es la conclusión que surge de sus datos respecto del dominio judío sobre los medios de comunicación, respondió: “puede considerarse como algo bueno – calidad intelectual y demás, pero también puede ser problemático: reducción del diálogo en todo asunto que tenga que ver con Israel”. Como ejemplo de ello, señaló la “corriente principal de los medios de comunicación americanos, que informa sobre Irán sólo respecto a sus novedades relacionadas con la energía atómica”, sin ocupase de cómo los Estados Unidos se inmiscuyen en los asuntos internos de Irán en medio del siglo pasado, asunto al que él llama “el trauma de 1953 – el ataque de la CIA contra un primer ministro legalmente elegido”.
Otro ejemplo, a su parecer, es la primavera árabe, “que está siendo investigada en términos de dictadura-democracia, pero no en términos del papel que están jugando allí Israel y Estados Unidos, que se encuentran detrás de dichas dictaduras”
En su nota, Galtung llamó a desarrollar un debate más abierto sobre el contenido del libro “Los protocolos de los sabios de Sión” – uno de los documentos antisemitas más citados en todo el mundo. “Me pregunto cuántos de aquellos que tienen una opinión tan sólida sobre el libro – lo leyeron realmente”, escribió. “Es prácticamente imposible hacerlo hoy día sin pensar en Goldmann Sachs”, agregó. Goldmann Sachs es un banco internacional de inversiones fundado y administrado por elementos de origen judío y que es atacado de tiempo en tiempo por los medios de comunicación por motivos de “capitalismo porcino”.
“Los protocolos” son un documento falsificado que fue elaborado por la policía secreta al servicio del Zar de Rusia y que describe las confabulaciones y las conspiraciones de los judíos, que se reunían en una logia secreta denominada “Los ancianos (sabios) de Sión” a fines del siglo XIX, con el objeto de apoderarse de los países del mundo entero y su administración. Sin embargo, Galtung supone otra cosa. “Resulta difícil de creer que la policía secreta rusa tenía la capacidad para escribir semejante análisis”, escribió. En una entrevista otorgada a “Haaretz” fue menos categórico y subrayó que “no sabe con exactitud quién escribió los protocolos”.
El Profesor Gad Yair, sociólogo de la Universidad Hebrea de Jerusalén, que fue el primero en revelar las expresiones de Galtung en Noruega, escribió en su blog que “de acuerdo a todo criterio público o académico, el profesor Galtung fue hasta ahora una persona digna y valorada. Si podía confiarse en un pacifista cualquiera en este mundo, este era el sociólogo noruego Johann Galtung. Tales antecedentes explican la consternación del mundo académico noruego ante sus expresiones, la misma consternación que provocó el asesino Breivik en Oslo – ciudad que simboliza para muchos en el mundo un centro de paz. ¿Cómo puede ser, se preguntan ahora los académicos de Noruega, que un pacifista como ése se basa en publicaciones neonazis y difunde sus ideas en conferencias, entrevistas y escritos? ¿También él, como Breivik, dice la palabra paz saludando con el brazo en alto?”.
Anuncios

La trama oculta de Oslo va del nacionalismo al fanatismo islámico

Deja un comentario

¿Por qué alguien atacaría a un país famoso por ser un negociador de la paz internacional; la sede del Premio Nobel de la Paz, y el distribuidor de más ayuda internacional per cápita que cualquier otro país del mundo? ¿Por qué alguien atacaría a un país tranquilo hasta ahora y cuyo única actitud merecedora de críticas es la permitir la caza de ballenas? Las respuestas a este interrogante pueden estar en una serie de hechos que han sucedido en la última década. El jueves pasado, tres hombres fueron arrestados en Noruega y en Alemania acusados de planear un ataque terrorista con explosivos. Los detenidos eran inmigrantes musulmanes de China, Irak y Uzbekistán y que vivían en Noruega. Las policía informó que los sospechosos tenían vínculos con Al Qaeda en Pakistán y que eran parte de una célula establecida en las afueras de Oslo . La prensa local, citando fuentes de la investigación, aseguraron que el objetivo de ese ataque era Noruega. La explosión de ayer hizo recordar este dato a quienes seguían el caso. Pero, este antecedente no alcanza para dar una respuesta, simplemente la hace volver a repetir: entonces, ¿por qué alguien querría atacar a Noruega? Las hipótesis sobre el ataque son varias y, entre ellas, ayer hasta se evaluaba la autoría de un grupo de ultraderecha y nacionalista.

Pero la primera y más fuerte al principio de la tarde de ayer era : Afganistán. Noruega integró la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad –conocida por sus siglas en inglés ISAF- desde su fundación a finales de 2001. El rencor por esta participación no fue olvidado por sectores islamista radicales. A finales de 2007, Ayman al-Zawahiri, aparentemente el segundo en la línea de mando de Al Qaeda, afirmó que Noruega estaba entre los objetivos de esta grupo ya que “participó en la guerra contra los musulmanes.” Pero Noruega es un jugador secundario en Afganistán y la pregunta ante esta hipótesis es por qué un golpe después de diez años. Por lo tanto, Afganistán ayer no era una respuesta satisfactoria al estupor ante el horror.

La segunda hipótesis que ayer manejaban los analistas era: la crisis de las caricaturas . A principios de 2006, un pequeño diario noruego enfureció a muchos musulmanes porque publicó caricaturas danesas contra el profeta Mahoma. La publicación causó una ola de amenazas en la web y ataques a objetivos noruegos en el extranjero. En Siria, por ejemplo, un grupo quemó la embajada noruega. En Pakistán, las oficinas de la compañía noruega Telenor fue atacado.

¿Será esa la razón ante el ataque de ayer? No, necesariamente escribían ayer Thomas Hegghammer y Dominic Tierney en un artículo en The Atlantic.

Además de las hipótesis mencionadas, los analistas también aportaban una tercera teoría: el tratamiento de Noruega al islamista kurdo iraquí Krekar Mulla. El ex líder del grupo guerrillero islámico Ansar al-Islam, llegó a Noruega como refugiado y fue detenido en 2002. Para muchos islamistas, la detención demuestra la sumisión de Noruega a EE.UU.

Sin embargo, cuando ya era de noche en Oslo, la trama secreta llevaba a grupos nacionalistas de ultraderecha. El perfil del único detenido recordaba el atentado de las milicias antifederales en Oklahoma, EE.UU., en 1995.

Extraído de Clarin.com

Un doble atentado golpea a Noruega

Deja un comentario

La pequeña y apacible Noruega se vio ayer convulsionada por un doble atentado que sacudió la cómoda vida de sus habitantes y provocó decenas de muertos: la policía señala que hubo al menos 80, pero medios de prensa –citando a testigos– elevaron las víctimas de la masacre a 87 por lo menos. El ataque coordinado contra el corazón del país comenzó con una explosión –se supone que un coche bomba, aunque no está confirmado– en pleno centro de Oslo, donde se concentran los edificios públicos. El segundo tuvo lugar en una isla cercana donde se realizaba un campamento veraniego de jóvenes del gobernante partido socialdemócrata: un hombre con un fusil automático les disparó a mansalva y fue detenido.
Fuentes oficiales dijeron que es el peor ataque al país desde la Segunda Guerra Mundial. En un primer momento, el grupo islámico Ansar Al Jihad Al Alami se adjudicó los ataques como respuesta a la presencia de Noruega en Afganistán. Resultó verosímil porque ese país integra la OTAN y conformó las fuerzas de la coalición que invadieron territorio afgano. Pero el grupo luego se retractó en un foro de Internet. La policía, por su parte, consideró que los autores fueron “movimientos locales antisistema”, en referencia a grupos nacionalistas de ultraderecha, con lo que se desinflaron las sospechas hacia el terrorismo internacional. Inclusive el atacante de la isla es un noruego.
Los atentados hicieron temer por la vida del premier Jens Stoltenberg, quien tuvo que salir a hablar a los pocos minutos para demostrar que estaba bien. El edificio del centro de Oslo donde tiene sus oficinas fue uno de los más afectados por la explosión, pero no se encontraba allí en ese momento. En declaraciones a la TV local, afirmó que habrá una “reacción decidida” contra los autores de los atentados. “Emplearemos todas las fuerzas de las que disponemos para protegernos”, sostuvo.
El barrio donde estalló la bomba de gran poder –pasadas las 15.20– alberga varios ministerios y la redacción de Verdens Gang (VG), un diario de gran tirada. La detonación produjo daños en 150 metros a la redonda. Hubo escenas de pánico en las calles, con personas corriendo, algunas ensangrentadas. Allí se contaron 7 muertos y decenas de heridos.
Como es un barrio céntrico, suele haber mucha gente. Pero en este caso no fue así porque es un período de vacaciones en el que la gente sale de la ciudad. La bomba era de gran poder porque las oficinas del primer ministro y virtual sede del gobierno –un edificio de 17 pisos– y otros cercanos, como el ministerio de Energía y Petróleo, quedaron muy dañados y las veredas llenas de vidrios. El sector fue acordonado mientras perros adiestrados peinaban la zona en busca de otros posibles artefactos.
Una de las primeras medidas que adoptó el gobierno fue suspender la aplicación del acuerdo de Schengen, que garantiza la libre circulación de los ciudadanos dentro de la Unión Europea.
Dos horas después de este atentado, un hombre vestido con overol azul –y sobre el cual había puesto el escudo de la policía noruega– ingresó al campamento juvenil del partido socialdemócrata que tenía lugar en la isla de Utoya, sobre un lago ubicado a unos 40 km de Oslo, y con un fusil automático acribilló a todo el que se le cruzaba. En el predio se habían concentrado entre 500 y 600 seguidores del partido gobernante.
El atacante irrumpió en el lugar argumentando que venía a protegerlos luego del atentado en el centro. Según varios testimonios, cuando comenzó a disparar muchos jóvenes intentaron ponerse a salvo escapando a nado del lugar. Por eso, muchos de los cuerpos de las víctimas quedaron esparcidos en la playa o flotando en la costa.
La policía dijo primero que eran 10 los muertos en la isla, pero su vocero Are Frykholm confirmó luego que “al menos 80 personas están muertas”. Las fuerzas de seguridad aislaron completamente la isla y enviaron unidades especiales transportadas con helicópteros.
Poco después se informó del arresto del hombre que disparó. Su nombre –según se informó al cierre de esta edición– es Anders Behring Breivik. También anoche las cadenas de televisión locales señalaban que habían sido hallados también paquetes con explosivos en la isla.
El premier noruego pidió calma a la población y dijo que “los terroristas lo que quieren es asustarnos”. Sin duda lo lograron, porque anoche la apacible Oslo parecía una zona de guerra, con edificios destruidos y fuerzas de seguridad por todos sus rincones.

Extraído de Clarin.com