Israel y Hamás alcanzan acuerdo para liberar a Shalit

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Israel y el movimiento fundamentalista islámico Hamás alcanzaron un acuerdo para un canje de presos palestinos por el soldado Guilad Shalit, cautivo en Gaza desde 2006.

El gobierno se ha reunido con carácter de urgencia para votar esta misma noche la aprobación del canje, que incluiría la liberación del combatiente por un millar de presos palestinos de distintas organizaciones terroristas.

El acuerdo, del que informó la televisión “Al Arabiya”, ha sido alcanzado en negociaciones secretas estos últimos días, y aunque el gobierno no lo ha confirmado, la televisión de Hamás así lo asegura.

Según este último medio, un alto mando de las Brigadas Izadín Al-Qasam, el brazo armado de la organización terrorista Hamás, ha confirmado el canje y esta noche el primer ministro de Hamás en Gaza, Ismail Haniye, lo anunciará públicamente.

Las Brigadas fueron uno de los tres grupos terroristas palestinos
que participaron en el secuestro de Shalit durante una incursión a un puesto militar israelí junto a la frontera con Gaza en junio de 2006.

El padre del soldado, Noam Shalit, dijo que no estaba “al tanto de las últimas negociaciones”, y que se dirigía a Jerusalén para estar en la carpa que tiene instalada desde hace dos años junto a la residencia del primer ministro.

En los últimos años Israel y Hamás han negociado con la mediación de Egipto pero las diferencias sobre el número de palestinos que tenían que ser liberados y su destino -Israel demandaba el exilio para ellos- acabó torpedeando el acuerdo.

El principal obstáculo era la liberación de alrededor de 1000 presos con delitos de sangre, que el gobierno se negaba a liberar o exigía que fuesen enviados a la franja de Gaza. EFE y Aurora

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Carta urgente a Di-s

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A: Señor, Nuestro Dios, Rey del Universo
De: Los judíos
Asunto: Fin de Nuestro Status Especial como Pueblo Escogido

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Como Usted bien sabe, el contrato entre Su Señoría y Abraham ha llegado a su período de renovación. Este memorando servirá para informarle que, después de varios milenios de consideración, hemos decidido no renovar el acuerdo en referencia.
Para comenzar, consideramos importante indicar que entre Usted y nuestro padre Abraham no se firmó ningún documento ante notaría, y que, al contrario de lo que algunos ingenuos han pensado, no hemos derivado demasiados beneficios de esta relación contractual.
Si nos remontamos a los primeros años de nuestro pacto, podemos decir, sin cualquier exageración, que comenzamos con el pie izquierdo. No solamente nos referimos a que Israel y Judea eran invadidas casi anualmente, sino que, además, a Usted le construímos no uno… sino DOS templos, a un costo inmenso en fondos y mano de obra… para sólo verlos destruidos por nuestros vecinos.
Por supuesto que Usted sabe todo esto, pero consideramos justo y prudente recapitular las razones por las que nos vemos obligados a cancelar.
Los filisteos, babilonios, asirios y un largo etc nos molieron a palos con cierta regularidad, pero… para colmo de males, fuimos vendidos como esclavos ¡a Egipto! (¿por qué a Egipto, de todos los países?), y esa venta nos costó varios siglos de desarrollo.
Desde luego, estamos conscientes de que Su Señoría sí se molestó en enviarnos a Moisés para sacarnos de Egipto; y que Usted castigó a esos pobres cabrones con todas esas plagas. Pero, cuando nos ponemos a reflejar sobre esos años pasados, nos es difícil entender por qué tuvimos que hacer un viaje de regreso de 40 años, cuando uno puede hacer el mismo viaje, por El Al, en 45 minutos…
Además, y por favor, no nos considere malagradecidos, en el largo camino de regreso, Moisés torció hacia la izquierda saliendo de Sinai… llevándonos a la única zona en todo el Oriente Medio que no tiene petróleo. Como si esto fuera poco, dejó el control de nuestras fuentes de agua en manos de malos vecinos.
¡Oy!, si a Moisés sólo se le hubiera ocurrido pedir direcciones… Vale, los derechos minerales del subsuelo no eran parte del contrato, pero luego llegaron los romanos y nos encontramos metidos en caca hasta el cuello.
Cierto es que los romanos construyeron acueductos para que tuviésemos agua potable, unos baños fenomenales y muy buenas carreteras… pero cada vez que tomábamos un paseo por la Vía Maris, por ejemplo, nos encontrábamos con uno de nuestros primos clavado a dos estacas en las cunetas… como si fueran señales de tránsito.
Uno de nuestros príncipes, un tal de Yehuda Ben Hur, se contagió con la locura romana y se metió en las carreras de carros en el Coliseo. Lo raro del caso es que muchas personas descubrieron un raro parecido entre este Ben Hur y Moisés… ¡habrase visto!…
Entonces, de repente, uno de nuestros carpinteros más prometedores (hacía un trabajo excelente… y baratoooo) fue declarado hijo de Su Señoría (sin que esto apareciera en ninguna de las cláusulas de Su contrato con el viejo Abraham) y en un santiamén había una nueva religión.
Como si esto fuera poco, y lloviendo sobre mojado, los romanos nos sacaron a patadas de nuestra tierrita, y nos tuvimos que mudar a lugares que no conocíamos por todo el mundo, mientras que el carpintero ganó una popularidad tremenda… después de muerto. Desde luego, nos dolió mucho que los romanos lo clavaran, como habían hecho con tantos de nuestros hermanos… pero, esto es lo que realmente nos cabrea… ¡nosotros terminamos cargando con la culpa!
¡Por favor! ¿No le podía Usted haber pasado la cuenta a otra gente por una vez en nuestra vida?
Ahora viene algo que no entendemos… ese señor Jesucristo se hizo popularísimo… Millones lo adoraban y bendecían su nombre… pero así y todo, esos millones no perdían la oportunidad de matarnos por cualquier pretexto… Nos acusaban de matar bebitos para beber su sangre, decían que controlábamos las finanzas mundiales y todos los medios de comunicación, etc. ¿Comienza Usted a comprender nuestro grave problema contractual?
Ahora, movámonos hacia delante, a las Cruzadas… ¡Caray, Su Señoría, aquí las cosas se vuelven a poner de color de hormiga!
Una vez más estamos en el medio de los palos. A los señores feudales se les ocurre darle una paliza a los moros y recuperar los “Santos Lugares” (que, si no recuerdo mal, eran nuestros para comenzar)… y, antes de que podamos decir “esta bronca no es mía”, nos comienzan a acuchillar como si el problema sí fuera nuestro.
Cada vez que algún Rey o Papa necesitaba aumentar su popularidad, proclamaban una “Guerra Santa” (ahora lo llaman Yihad), y declaraban una temporada de caza de judíos.
Después de este desastre, se le ocurre a un cura muy creativo en España inventar la Inquisición… Al principio creímos que se trataba de otro programa de preguntas y respuestas por la tele… ¡pero nadie había inventado la tele todavía! En vez, los clérigos comenzaron a usarnos como leña para sus hogueras, instalando un nuevo sistema de alumbrado público en las ciudades españolas.
Bueno, eso acabó apenas hace unos doscientos cincuenta años… que no es nada, desde Su punto de vista.
¿Pero, qué podemos decirle que Usted no sepa? Nos sacaron a patadas de practicamente cada país en Europa… nos mudábamos a un sitio nuevo, pero nada cambiaba. En algunos países nos obligaban a vivir en barrios inmundos llamados guetos, y entonces los rusos inventaron una nueva diversión que ellos llamaban “Pogroms”. Al principio, creímos que se habían equivocado de ortografía (los rusos usan letras medio raras) y que se referían a nuevos “Programas”… pero éramos nosotros los equivocados… terriblemente equivocados… Aparentemente, cuando los rusos se aburrían y no tenían otra cosa que hacer, aparte de tomar vodka, matar judíos era su deporte favorito.
Ahora viene la peor parte de la historia, Señoría, y le rogamos tenga paciencia… En un paisillo de Europa llamado Alemania (bueno, Austria, pero para el caso es lo mismo), a un pintor de brocha gorda le entró una manía y escribió un libraco sobre “Su Lucha” que se convirtió en “Best Seller”. Después, los cabezas cuadradas lo eligen su líder… y menudo estiercolero se armó para Su “Pueblo Escogido” (me imagino que ya debe estar entendiendo lo de la cancelación del contrato). Si nos perdona la impertinencia… ¿dónde se metió Usted entre 1933 y 1945?
Entendemos que a todo el mundo le hacen falta unas vacaciones de vez en cuando… hasta a Dios Todopoderoso… ¿pero dónde estaba Usted cuando más lo necesitábamos?
Me imagino que Usted lo sabe, pero durante su siesta… o vacaciones… más de seis millones de sus Elegidos, y varios millones de los No-Elegidos fueron asesinados a sangre fría. ¡Hasta hicieron pantallas de lámpara con nuestros pellejos! Mire, no es que estemos cabreados, pero es que las cosas han seguido mal.
Llegamos al año 1948, millones de nosotros andábamos sin hogar una vez más, y entonces Usted vuelve a hacer uno de Sus truquillos. Su Señoría permitió que regresésemos a nuestra tierra… pensábamos que finalmente a nosotros nos tocaba un período de descanso… y de repente todos los árabes del mundo nos hacen la guerra… Debemos confesar que Su sentido del humor se nos escapa con demasiada frecuencia.
Bueno, ganamos todas las guerras… y le damos las gracias, que tan malagradecidos no somos… pero las cosas no cambian demasiado. Nuestros bellos vecinos siguen poniendo bombas, secuestrándonos cuando pueden y haciéndonos difícil la vida. ¿Dónde está la paz… nuestro merecido descanso?
Está bien ya. Entendemos perfectamente que nada es eterno… salvo Su Señoría, desde luego, y por ello queremos cancelar nuestro contrato (recordando, una vez más, que el mismo no fue registrado en ninguna notaría). Por favor, queremos dejar de ser Escogidos… mire, a veces las cosas funcionan, y a veces no.
¿Qué le parece si de ahora en adelante somos buenos amigos… por los próximos miles de años… podemos probarlo, no?
Entretanto, tenemos una propuesta… Como recuerda, Abraham tenía otra familia… la de Ismael (sí, aquellos que se quedaron con todo el petróleo). ¿Qué le parese si ahora los escoge Usted por los próximos varios miles de años… así como nos había escogido a nosotros?

Con todo nuestro respeto,
Los Judíos