Jugadores de la selección alemana visitaron Auschwitz previo a la Eurocopa en Polonia

Deja un comentario

Una delegación de la Federación Alemana de Fútbol y que incluyó a jugadores de la selección que participará en la Eurocopa 2012, visitó hoy el campo de concentración nazi de Auschwitz en Polonia. 
Un día después del amistoso ganado por los alemanes por 2-0 ante Israel en Leipzig, los germanos rindieron homenaje a las víctimas del Holocausto. 
De esta manera se ha inaugurado la serie de visitas al campo de concentración de Auschwitz que varias selecciones participantes en la Eurocopa realizarán en los próximos días.
Entre los representantes del fútbol alemán estuvieron el DT Joachim Löw, el mánager del equipo Olivier Bierhoff, así como el capitán Philipp Lahm y los jugadores de origen polaco Miroslav Klose y Lukas Podolski. 
Todos ellos pasaron bajo la puerta con la tristemente célebre inscripción “Arbeit Macht Frei”(“El Trabajo los hará libres”). 
Además visitaron, bajo la lluvia, el muro de los fusilados, la cámara de gas y el horno crematorio.
Después se desplazaron al campo de Birkenau, situado a tres kilómetros y uno de los grandes centros de exterminio durante el nazismo. 
Los alemanes depositaron un ramo de flores, en señal de recuerdo y respeto, a los pies de un memorial dedicado a las víctimas. “Con esta visita a Auschwitz hemos querido hacer un gesto, es un capítulo oscuro de la historia alemana que no puede caer ni en el olvido ni repetirse”, declaró Bierhoff.
Anuncios

Antes del Euro 2012: la BBC presenta interrogantes respecto del antisemitismo polaco

Deja un comentario

“No se puede evaluar a Polonia desde el prisma de unos cuantos miles de idiotas que escriben consignas antisemitas en las paredes. Nunca se estuvo mejor en este país”, manifestó Jonathan Borenstein, director del centro comunitario judío de Cracovia, en respuesta a una pregunta que le formulada por periodistas de la BBC respecto del estereotipo del polaco antisemita.
Un equipo periodístico del programa británico “Panorama”, que se transmite por la BBC, se encuentra de gira por el territorio de Polonia y Ucrania desde hace dos semanas. ¿Cuál es el motivo? Evidentemente, los juegos de la Copa Europa de fútbol que se avecinan. Los periodistas de la importante red británica de televisión están evaluando qué es lo que sus connacionales tendrán que tomar en cuenta en caso de decidir el viaje a presenciar los partidos del campeonato. Un fragmento del programa, filmado entre otros lugares en Cracovia (aunque también Lodz, Rzeszów, Varsovia y en algunas ciudades de Ucrania) todavía no ha sido procesado en la práctica, aunque ya se sabe que se otorgará gran importancia al tema de la xenofobia en los estadios polacos y en especial al antisemitismo.
“En el estadio de Rzeszów, los simpatizantes cantaban ‘muerte a los narices torcidas’ y también tenemos información sobre un comercio en Lodz, donde fueron exhibidas obleas con la inscripción ‘prohibida la entrada a los judíos’. En Cracovia, los simpatizantes de otro equipo llaman precisamente a los simpatizantes ‘judíos’. ¿De qué se trata, de todos modos?” se pregunta el desorientado moderador del programa televisivo tratando de darle una dirección a la investigación periodística.
Así es. Es difícil ubicarse para entender todo eso. Al respecto también tuvo conocimiento Mark Silberstein, estudiante de periodismo en la City University de Londres, de origen polaco y que durante su visita el año pasado en su país de origen llamó una y otra vez la atención de la redacción del diario polaco “Gazeta” de Cracovia respecto de las inscripciones antisemitas sobre las paredes.
Respecto del antisemitismo polaco, también en los estadios, los periodistas de “Panorama” preguntaron también a Jonathan Borenstein, director del centro comunitario judío de Cracovia (JCC), nacido en Nueva York. Aunque este último, que vive en Nueva York desde hace diez años, no está tan sorprendido de las consignas escritas en las paredes como lo estaba al comienzo de su estadía (en Polonia). “El primer año de mi residencia en Polonia lo pasé en Lodz, y las consignas en las paredes fueron para mí obviamente un shock,” reconoce el director Borenstein en su entrevista otorgada a la BBC. “Pero no debemos olvidar que el antisemitismo atañe solamente a una parte no muy grande de la sociedad polaca. Estoy seguro que este fenómeno es algo que duele y molesta mucho a la gran mayoría de los polacos. Es más, obviamente tampoco se puede evaluar a Polonia basándose en el comportamiento de unos cuantos miles de idiotas en todo el territorio, que no tienen nada mejor que hacer que dibujar consignas antisemitas en las paredes,” agregó.
De todos modos hay aspectos positivos respecto de las relaciones cotidianas entre polacos y judíos que se encuentran en un marco más amplio. Tal como lo señala el director Borenstein en su entrevista para la televisión británica, es precisamente en Polonia donde los judíos pueden sentirse más seguros en forma mucho más significativa que en otros países de Europa. “Hace mucho que no se estaba tan bien en Polonia como hoy en día. Obviamente, antes de la guerra vivían aquí muchos más judíos que hoy día, pero no se pueden comparar esos tiempos de preguerra con la época actual en lo que respecta a la sensación de seguridad y a la aceptación de minorías por parte de la sociedad como ahora”, puntualiza el director Orenstein.
Y sin embargo, si la situación es tan buena, ¿entonces por qué los simpatizantes de ciertos clubes deportivos se tildan mutuamente de “judíos”? “Creo que en los estereotipos polacos continúa prevaleciendo la sensación del mito del judío como extranjero”, evalúa el director Borenstein. “Por eso, si algún determinado simpatizante desea dejar sentado que no se identifica con un determinado equipo, ya sean jugadores profesionales o amateurs, entonces lo tilda precisamente de ‘judíos’. No justifico semejante conducta, pero no se trata de antisemitismo clásico. Nadie se refiere ni a origen ni a religión,” subraya.
Esta parte del programa “Panorama” dedicado a Polonia y a Ucrania en el marco del (campeonato) Euro 2012, grabado entre otros lugares en Cracovia, podrá verse el 28 de mayo por la BBC.

Ministro polaco: EEUU no apoyó a judíos durante la II Guerra Mundial

Deja un comentario

El ministro polaco de Exteriores, Radoslaw Sikorski, respondió a las críticas estadounidenses sobre la negativa polaca a restituir los bienes requisados a judíos tras la II Guerra Mundial, recordando a EEUU que debería haber hecho más en apoyo de los judíos durante el conflicto.

La controversia se refiere a las devoluciones de las propiedades requisadas durante la ocupación alemana y la dictadura comunista a los ciudadanos polacos, entre ellos muchos propietarios judíos, ya que Polonia contaba con algo más de tres millones de judíos en 1939.

Desde la caída del comunismo el Gobierno polaco ha realizado múltiples devoluciones, aunque aún existen unas 90.000 peticiones pendientes de respuesta.

El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, se comprometió en 2008 a impulsar las devoluciones, aunque días atrás paralizó el proyecto, reconociendo que la Hacienda polaca “no puede permitirse el lujo de ejecutar esas devoluciones debido a la situación de crisis financiera mundial”.

La decisión

de Tusk fue criticada por Washington, que expresó su “decepción” ante la negativa de Varsovia a continuar un proceso para poner fin a las confiscaciones realizadas por el comunismo a partir de 1945.

“Si Estados Unidos hubiera querido hacer algo por los judíos polacos, un buen momento para ello habría sido los años 1943 y 1944, cuando la mayoría de ellos aún vivían en Polonia”, señaló el ministro polaco en declaraciones a la radio pública de su país.

“Ahora, esta intervención de apoyo llega con retraso”, añadió.

Entre 1943 y 1944 cientos de miles de judíos polacos fueron deportados desde los guetos hasta los numerosos campos de concentración, donde las autoridades nazis procedieron a su exterminio masivo.

Se calcula que seis millones de polacos perdieron la vida durante la II Guerra Mundial; de ellos aproximadamente la mitad eran judíos, lo que significa que alrededor del 90 por ciento de la población judía de Polonia antes de la contienda fue asesinada. EFE

No se admiten perros y judíos

Deja un comentario

Mi nombre es Lior Zagury y soy un judío israelí muy orgulloso.Sí, es importante presentarme a mí mismo de este modo, especialmente hoy cuando tengo el presentimiento de que hay una fiesta para antisemitas.Sólo volví ayer de Polonia después de 8 días de tener el privilegio de guiar a los estudiantes interdisciplinarios de la universidad en los campos de concentración. Éstos, que estudian en Israel, eran judíos, cristianos y musulmanes. Cinco soldados del comando armado polaco con rifles y pistolas tuvieron que asegurar nuestro check-in de vuelo de El Al hacia Israel en el aeropuerto de Varsovia.Sé que usted recibió al menos 100 correos electrónicos sobre la flotilla a Gaza y no repetiré lo que fue dicho allí. Quiero hablar de algo mucho más grande que está ocurriendo ahora.El encabezamiento de mi carta no fue tomado en las calles del Berlín de 1933 cuando llegaron los nazis, ni de los vecindarios de Varsovia en 1941 cuando los judíos vivían en el gueto, ni incluso de las tiendas de Kielce después de la segunda guerra mundial en 1946, justo antes del pogromo que hizo comprender a los judíos que no había un lugar seguro para ellos y debían dejar Europa.El encabezamiento fue tomado de señales que fueron colgadas en la entrada de mercados y grandes oficinas en Turquía en los últimos días, en junio de 2010, y señales similares que fueron colgadas en Jordania. Las señales dicen: “no se reciben perros e israelíes” como puede verse en la foto
Lo que vemos a nuestro alrededor no tiene que ver con la flotilla y Gaza. Es un plan mucho más sofisticado: demoler la legitimidad de la existencia del estado judío de Israel.
En su primer discurso en el Reichstag alemán en 1/30/1933 Hitler dijo que la causa de todos los problemas del mundo era el pueblo judío. La mayoría de las personas no lo tomaron seriamente y se sentían muy seguros en sus países, confiando en sus gobiernos. Doce años después perdimos a 6 millones de judíos en el Holocausto, de la peor manera que la especie humana alguna vez ha sabido.
En estos días, 65 años después, Achmadinejad de Irán y muchos otros dicen exactamente lo mismo. La historia se repite. La mayoría de las personas no lo toman seriamente y se sienten muy seguros en sus países, confiando en sus gobiernos…
Esta es una llamada para despertarnos.
Si usted hace caso omiso de eso, se convencerá de que este no es el torrente principal, esta es sólo una tormenta que pasa y que nunca nos pasará – tarde o temprano, usted podría encontrar esas limitaciones en su jardín trasero, en su restaurante favorito, en su gran barra y en su universidad, como lo fue hace 75 años atrás. Hace algunos meses, un restaurante árabe en Haifa no permitió que soldados israelíes entraran a comer.
Ahora necesitamos su ayuda más que nunca. Tenemos que levantar nuestras cabezas, hablar en una voz muy clara y fuerte y ser uno, especialmente unidos. Tengo una fuerte y completa confianza en nuestra nación.
Israel tiene el ejército más moral del mundo, es la única democracia en el mundo que en cualquier momento pone a su disposición centenares de millares de misiles y de cohetes listos para ser lanzados a los enemigos que quieran borrarnos del único lugar en el mundo donde un judío puede apenas ser un judío y sentirse totalmente seguro. Prometimos: NUNCA MÁS. No esperen a tener que decir: no lo sabíamos.

Suyo,

Lior