La Responsabilidad Civica no debe ser optativa

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En el aniversario del primer año de la Operacion Plomo Fundido, hay ciertos miembros arabes de la Knesset que estan utilizando esta oportunidad para castigar a Israel y anotarse puntos en el exterior. Lo que hace esto aun mas desalentador es el hecho que aunque los parlamentarios arabes se estan volviendo mas extremos y menos aliados con el estado que paga sus salarios, muchos de sus electores estan buscando mayor integracion con el estado judio.
Un reciente informe publicado por Shlomit, la Organizacion Nacional de Servicio de Ubicacion, indico que el año pasado ha visto un incremento del casi 100% en el numero de arabes israelies proponiendose como voluntarios para el servicio nacional, Aunque los numeros totales no son asombrosos, ellos representan una porcion medible del sector arabe israeli que se esta moviendo hacia una mayor responsabilidad civica.
Durante las elecciones generales del año pasado, mi partido, Israel Beiteinu, fue castigado por hacer de la responsabilidad civica y su corolario, realzada lealtad al estado donde uno reside, una parte de su plataforma. Es obvio por nuestro exito en las elecciones que esto resono con un publico que se ha vuelto indignado con la situacion en la cual muchos comparten una carga y otros no. Aunque muchos condenadores sintieron que terminar esta aquiescente disparidad alejaria mas a ciertos grupos minoritarios, lo opuesto ha probado ser cierto.
SIN EMBARGO, MIENTRAS importantes cantidades en la comunidad arabe estan buscando mayor integracion, sus supuestos representantes en la Kneset estan cayendo sobre si mismos para jugar para un electorado diferente.
Durante una reciente marcha en el cruce Erez, el parlamentario por el partido Balad, Jamal Zahalka, arrojo un abuso desgraciado sobre el Ministro de Defensa Ehud Barak, quien el dijo disfruta de “la musica clasica y matar chicos en Gaza.” El entonces reitero estos comentarios en una entrevista con Dan Margalit en el show de television New Evening hasta que Margalit puso tan irritado con este libelo de sangre que el ordeno a Zahalka que se fuera.
Mas temprano en la misma marcha, el parlamentario Taleb a-Sanaa (UAL-Ta’al) permitio al lider de Hamas, Ismail Haniyeh utilizar su telefono celular como orador para dirigir su torrente de abuso contra Israel a la multitud reunida. Sanaa es un empleado del estado y asi recibe ciertos beneficios como un telefono celular, lo que significa que nuestros impuestos estan siendo utilizados por un miembro de una organizacion comprometida con la destruccion de nuestro estado. Esto es inaceptable y debe ser tema de preocupacion para todos. Puede uno imaginar un escenario en que un congresista americano retransmitiera las diatribas de Osama bin Laden o Ayman al-Zawahiri a una multitud en los EEUU utilizando un aparato de comunicacion financiado por el estado? Ninguna nacion sobre la tierra aceptaria esta situacion, y este es el motivo por el cual el Ministro de Seguridad Publica, Yitzhak Aharonovitch ha demandado correctamente que Sanaa sea acusado de apoyar a una organizacion terrorista. HA QUEDADO en claro hace mucho para nosotros que las declaraciones publicas de muchos parlamentarios arabes son principalmente para consumo externo, donde ellos buscan la aprobacion de elementos extremos en el mas amplio mundo arabe. Estos funcionarios electos no sirven apropiadamente a los intereses de sus electores e impulsan continuamente agendas externas al costo de proveer representacion adecuada a la poblacion arabe israeli. Esta claron no solo de las estadisticas de Shlomit, sino tambien de nuestras frecuentes visitas a pueblos y aldeas arabes, que muchos en estas comunidades estan interesadas en mayor sociedad con el estado y sus instituciones. Sin embargo, las acciones y comentarios como aquellos por parte de Zahalka, Sanaa y, mas notoriamente, el ex parlamentario Azmi Bishara, han empañado la imagen del liderazgo arabe israeli. Israel Beiteinu abrio el debate sobre la responsabilidad penal y la responsabilidad civica, no sobre una escala religiosa o etnica. Es hora de crear un codigo legal de comportamiento aceptable para un funcionario electo que recibe su estipendio de la billetera de los contribuyentes. COMO FUE TESTIMONIADO por sus intentos de presionar por un deber de lealtad expreso, Israel Beiteinu continua al frente de intentar lograr normas aceptables de responsabilidad entre nuestros funcionarios electos. La gente ha afirmado que esto lograria poco y son solo palabras. Sin embargo, como nosotros sabemos por la historia, las palabras son muy importantes y nosotros confirmamos de las campañas contra esa ley cuan importante continua siendo este tema. Ahora mas que nunca, cuando ciertos parlamentarios estan siendo utilizados como portavoces del enemigo, es vitan que haya un codigo de normas de conducta para todos, sin importar la raza, religion o etnia.

Nosotros debemos dejar en claro que cuando uno es electo para la Kneset, la representacion es para el pueblo de Israel solamente y no para elementos extranjeros, especialmente aquellos involucrados en el terrorismo asesino. Los parlamentarios son electos por el pueblo, para servir al pueblo, y estan financiados por el dinero de los contribuyentes; es para el judio y democratico Estado de Israel y sus leyes que ellos tienen responsabilidad. Israel Beiteinu aplaude a aquellos arabes israelies que se presentan como voluntarios para el Ejercito o Servicio Nacional y continuamente buscan mayor integracion con nuestro estado. Para aquellos en el liderazgo arabe israeli que continuamente alcahuetean a elementos extranjeros e ignoran a su electorado, nosotros continuaremos recordandoles que Israel es un estado judio y democratico. Ninguna otra nacion puede aceptar menos.

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Es Israel responsable del Sitio a Gaza?

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La organización Amnesty hizo un llamado a Israel a “poner final al sitio a Gaza”. El problema radica en que la palabra “Egipto” falta. Según Amnesty, Gaza carece de salida al mundo a excepción desde Israel. La sincronización de la campaña no es casual: “La línea Mubarak” (que sigue y se localiza en la frontera Gaza-Egipto), constituye una excelente oportunidad para endilgar, otra vez, la responsabilidad por todas las carencias de la población de Gaza a Israel.
¿Acaso tiene Israel una política sobre aquello que acontece en Gaza? La política toma en cuenta los intereses de largo plazo del estado, incluido su imagen en el mundo. Hace cinco años, Israel desalojó a sus ciudadanos y a su ejército, dejando a los pobladores de Gaza una infraestructura económica y agrícola desarrollada. Desde la Desconexión, la “política israelí” hacia Gaza quedó representada en una serie de decisiones simbólicas y ocasionales, contradictorias en gran parte. La falta de decisión – sobre la posición de Israel en Gaza- se expresa en la ausencia de respuesta a la simple pregunta: ¿Es Israel la “fuerza ocupante” en la Franja? La ausencia de una política clara permitió al Juez Goldstone endilgarle a Israel la responsabilidad, como “fuerza ocupante”, de atender las carencias de los habitantes de la Franja. En contraposición a Israel, Egipto conduce una política clara, que lenta – pero consecuentemente- la lleva hacia la obtención de sus objetivos.
“La línea Mubarak” no está destinada a servir a los intereses de Israel ni a evitar el tráfico de misiles hacia Gaza, tal como lo explicó a los turcos (que se quejaron por las dificultades en el traslado de ayuda a Gaza, a través de Egipto) el embajador egipcio Al Hadidi: “Nuestro objetivo es impedir la desconexión de Gaza de Cisjordania. Gaza debe permanecer en la condición de territorio ocupado por Israel y, desde ahí, debe llegar la ayuda humanitaria; no desde Egipto. El reconocimiento de Gaza, como entidad independiente, golpeará la unidad palestina y reducirá el tema palestino del orden del día mundial”.
El embajador egipcio sabe bien de qué habla: Cuando hace dos semanas fue bloqueada la “caravana de suministro” de la izquierda mundial en camino hacia Gaza, la cuestión no generó notas de ira en los medios del mundo a pesar de la protesta mundial, interrumpida, por el modo en el que Israel impone el “sitio”. Las diferencias de opinión – entre los gobiernos de Egipto y Hamas- es un tema interno árabe. Uno entre decenas de conflictos locales que no son parte de la agenda de los medios mundiales y eso es lo que teme Egipto: que las diferencias entre el gobierno de Hamas en Gaza y el gobierno de Fatah en Cisjordania permita a Israel endilgar a Egipto la responsabilidad por la suerte de Gaza ya que, si los egipcios revisaran con profundidad, descubrirían que el tema de la Desconexión civil de Gaza fue relegado al margen y no fue llevado a la agenda del día de su gobierno.

Arroz sí, pasta no
Si bien Israel está orgulloso que, la magnitud de ayuda a Gaza, aumentó; en los medios mundiales e, incluso, en el Senado norteamericano se quejan por la decisión de permitir la entrada de arroz e impedir el traslado de pasta a Gaza. Así, la prensa mundial, tiene algo sobre qué escribir en cuanto al “sitio israelí”.

En respuesta a la crítica, Israel abre ahora los pasos a la exportación de frutillas de Gaza (importación que aportará dividendos al gobierno de Hamas). Al mismo tiempo, intereses económicos israelíes continúan ganando algunos shekalim por la venta de manzanas y combustible al mercado de Gaza.

Mubarak y Abu Gheit pueden restar una preocupación de sus corazones: la política de Israel se ubica en el intento de imaginar que somos el “gran hermano” de Gaza, “mostrar a Hamas” y al mundo entero que todavía la controlamos a pesar que, en esa declaración, “me parece” no hay ningún interés político para Israel.

Por ese motivo, Israel continúa ocupándose “sobre los impuestos” conjuntos (Gaza y el Banco de Israel), pero se preocupa por evitar la caída de los bancos en el Hamastán.

Hamas, movimiento hermano de los Hermanos Musulmanes
El trazado de la “Línea Mubarak” está destinada a servir a otro interés adicional: en su interior, el presidente sabe cómo controlar a los Hermanos Musulmanes (Amnesty no se concentra en la pregunta referida a cómo trata Egipto a la oposición interna), pero no a Hamas en Gaza. Por eso, Egipto pone en funcionamiento un control desde el exterior.
La línea Mubarak pone en sus manos el uso del método del palo y la zanahoria, a través del control en la cantidad de tráfico. Cuando la política de Hamas no le gusta a Egipto, de inmediato, la policía egipcia conduce operativos de secuestro de mercadería y, el público de Gaza, entra en pánico. La presión pasa solo cuando Hamas entiende la señal. Se encolumna de acuerdo a la política egipcia y, entonces, se le abre una parte del tráfico.
De un modo parecido, el régimen egipcio actúa hacia la apertura del Cruce de Rafiah: con la excusa que, en el cruce, pueden establecerse las fuerzas del “Presidente Abu Mazen”, Egipto se niega – desde hace tres años- a abrirlo. Por eso están los que extienden su dedo acusador hacia Israel. Pero, para controlar la Franja, los egipcios abren el cruce “por única vez” algunas veces a la semana. La consecuencia es que, miles de pobladores de Gaza, pasan por allí cada mes, pero solo cuando Egipto lo coordina – “de modo excepcional”- con el Ministerio del Interior de Hamas y permite el paso: o sea, a su voluntad, el cruce se abre y, a su voluntad, se cierra.

¿Cómo llaman en el idioma de Amnesty a ese fenómeno que se reitera cada semana desde hace 36 meses?
“El sitio israelí a Gaza”.