‘Nazificación de Israel’, Antisemitismo soviético y antisionismo de izquierda.

Deja un comentario

Extraído de מילים
Por Jaume Bertrán
Hace un año y medio, en Noviembre del 2010, tuve la ocasión de asistir a la presentación del festival Internacional de cine  ‘Memorimage’ en la ciudad de Reus (Tarragona). La película que abría la programación y centraba mi interés era ‘A Film Unfinished‘ de la directora israelí Yael Hersonski, cuya trama se centraba en el análisis de un documental de la propaganda nazi sobre el Gueto de Varsovia. El momento más tenso se produjo al final del acto, durante el turno de preguntas y respuestas, cuando uno de los asistentes del público le preguntó con sorna y cinismo a Yael si también pensaba grabar una película sobre los ‘guetos’ palestinos de Gaza. Ante semejante demonización de Israel y banalización del Holocausto no espere ni a escuchar la respuesta de la joven directora israelí, me fui del acto con un cabreo considerable.
Esta anécdota personal a modo de introducción es sólo un ejemplo de la popularidad que ha adquirido en los últimos años la ‘nazificación’ de Israel y la comparación de los palestinos de Gaza y Cisjordania con las víctimas judías del Holocausto entre la opinión pública europea, especialmente a partir del estallido de la conocida como ‘II Intifada Palestina’ en Septiembre del 2000. En este sentido, podríamos recordar las declaraciones de todo un Premio Nobel de Literatura como José Saramago en las que comparaba la ciudad palestina de Ramallah con Auschwitz o con el Gueto de Varsovia, el populismo anti-israelí de la alcaldesa Susana León Gordillo de Ciempozuelos (Madrid) con su decisión de cambiar los actos en recuerdo del Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto (27 de Enero) por una comemoración del supuesto ‘genocidio palestino’ en el año 2007, las pancartas de los manifestantes seudo pacifistas en las que se compara a Israel con los nazis y se denuncia un supuesto genocidio del pueblo palestino a manos del Tsahal, o las pintadas visibles en muchos campus universitarios españoles en las que se equipara la Estrella de David a la esvástica nazi.
Pintada visible en el campus universitario de Cartuja durante varios meses del año 2009 en la que se equipara la Estrella de David judía con la esvástica nazi.
Aunque de entrada pueda parecer sorprendente, el hecho de que la ‘nazificación’ de Israel sea especialmente popular en círculos de izquierda tiene su lógica ya que estos colectivos se han limitado a una aceptación acrítica de este líbelo antisemita y anti-israelí de la propaganda soviética. De hecho,  es conocida la vieja fobia doctrinal de los marxistas rusos hacía el Sionismo y hacía cualquier otro movimiento que pusiera énfasis en la particularidad o nacionalidad del pueblo judío, como los socialistas del Bund, desde antes incluso de la revolución de Octubre del 1917. En este sentido, el profesor Joan B. Culla cita oportunamente las declaraciones del dirigente comunista Georgii Plekhanov, que describió a los bundistas, defensores de una autonomía cultural judía en una futura Rúsia socialista sin base territorial pero basada en la cultura Yiddish, como “sionistas que tienen miedo a marearse“.
Con estos precedentes, a ningún lector debería sorprenderle que el antisemitismo fuera una constante en la política del novel estado soviético, aunque con altibajos, sin llegar a alcanzar la centralidad que alcanzó en el discurso político nazi en la Alemania del Tercer Reich y negado sistemáticamente por los dirigentes de Moscú gracias al disfraz del antisionismo. En efecto, en la propaganda soviética el movimiento Sionista era convenientemente presentado como un movimiento nacionalista, elitista, burgués y por tanto contrario a los intereses de la clase obrera tanto gentil como judía. El propio Lenin, el padre de la Revolución de Octubre de 1917, llegó a decir que la idea de una nación judía era reaccionaria:
“La idea de un pueblo judío separado es reaccionaria políticamente e insostenible científicamente”. (la situación del Bund en el partido, 1903).
Así, la judeofobia disfrazada de antisionismo existente durante las purgas de Stalin en los años 20-30 volvió a resurgir con fuerza tras el paréntesis de la II Guerra Mundial, a finales de los años 40 e inicios de los 50, al calor de la consolidación de la dictadura estalinista tanto a nivel interno como internacional durante los primeros años de la Guerra Fría. Unos ejemplos de la vuelta al negro pasado antisemita son la disolución del Comité Antifascista Judío y el asesinato de su director, el dramaturgo Solomon Mijoels, en 1948; la campaña antisemita orquestada en Checoslovaquía con la condena y ejecución de Rudolf Slansky y de otros 14 miembros de la dirección del Partido Comunista de ese país (once de ellos judíos); o los planes de deportación de los hebreos soviéticos a Siberia tras el conocido como ‘Complot de las Batas Blancas‘ dirigido supuestamente por el ‘Sionismo internacional’ contra Stalin en 1953.
Al calor de estas oleadas antisemitas en su política interna, de un enfriamiento de las relacines diplomáticas con el gobierno laborista de Ben Gurion y de un paulatino acercamiento a las dictaduras nacionalistas árabes de Egipto y Siria en su polítca exterior, durante los últimos años de la dictadura Estalinista y el mandato de su sucesor, Nikhita Khruschev (1953-1954), la propaganda soviética recuperó la vieja idea de la conspiración judía mundial de los protócolos de los Sabios de Sión e insistió en presentar a todo judío como un espía o un agente participante en una conspiración judeo-sionista mundial en contra de la URSS y en beneficio del capitalismo, del imperialismo estadounidense, del Sionismo y del Estado de Israel. Estas ideas fueron activamente difundidas en los medios de comunicación o en las obras de propagandistas como Trofim Kichko, conocido como el Alfred Rosenberg soviético. Sus dos obras antisemitas más conocidas son ‘Judaism Bez Prikas‘ (Judaísmo sin barniz), publicada por la Academia de Ciencias de Kiev en 1963, y ‘Sionismo y Judaísmo‘ publicada también por dicha academia en 1968. En ambos panfletos, escritos en lengua ucraniana, Kichko escribe perlas antisemitas dignas del antisemitismo Nazi. He aquí un ejemplo:
“In humiliating working people, the Talmud at the same time glorifies persons of wealth; in downgrading agriculture, it praises trade and usury.
According to the Talmud, even the prophet Moses made a fortune through trade machinations which he practiced by speculating with community property. “Moses grew rich by selling pieces of sapphire which broke off during the cutting of the stones for the Ten Commandments,” says the Talmud.
The Talmud morally corrupts people, instilling in them the spirit of commerce and extortion. An example of practitioners of extortion are the priests themselves, the teachers of the law—the rabbis, who supervise adherence to the religious prescriptions which permit common people “to be cleaned like fish.
A finales de los años sesenta y la primera mitad de los años setenta, en el contexto de las Guerras de los Seis Dias (Junio de 1967) y del Yom Kippur (Octubre del 1973), la conjunción entre marxismo clásico, las teorías del anti-imperialismo leninista y el tercermundismo influido por el Panarabismo de Nasser, el movimiento de los No Alineados, la Guerra del Vietnam y la independencia de Argelia, consolidó la idea de la conspiración judeo-sionista mundial de la propaganda soviética en la mayor parte de las corrientes de la izquierda europea y occidental. En efecto, entre los universitarios y la intelectualidad progresista nacida del Mayo del 1968 hizo fortuna la idea de un Israel belicista, expansionista y tentáculo del imperialismo estadounidense en Oriente Medio frente a una visión de los aliados de la URSS (La OLP y las dictaduras nacionalistas árabes de Egipto, Siria e Iraq) como potencias revolucionarias y en vanguardia de la lucha antiimperialista por los derechos de los pueblos oprimidos del Tercer Mundo. A partir de ese momento -y parafraseando al profesor Joan B. Culla- junto al poster o la camiseta del Che Guevara irrumpió con fuerza como prenda reivindicativa de muchos jóvenes de izquierda el Kefieh o pañuelo palestino.

El che Guevara y la iconografía palestina: dos símbolos de la confluencia en la izquierda del marxismo, el antiimperialismo leninista y el tercermundismo desde finales de los años sesenta.
Si hasta ese momento la propanda antisionista soviética se había limitado a copiar los mitos de la vieja judeofobia tradicional zarista (especialmente la idea de conspiración judía mundial) pero adaptándola a los nuevos tiempos, a inicios de los años setenta, los dirigentes de Moscú dieron un paso más en la legitimación del odio y pusieron su granito de arena en la creación de un nuevo mito antisemita: la conspiración judeo-nazi durante la II Guerra Mundial con la finalidad de llevar a los kibbutzim de palestina a los judíos europeos útiles y deshacerse de los inútiles, de los ancianos, de los niños o de los que no mostraban simpatia con el Sionismo. En conclusión, si los sionistas colaboraron con los Nazis durante la II Guerra Mundial en el exterminio de su propio pueblo, el Sionismo es el heredero del Nazismo y, por tanto, es un movimiento ideológicamente racista y fascista, comparable por ejemplo a la Suráfrica del Apartheid.
 Este nuevo libelo, al igual que el resto de la propaganda antisemita camuflada de antisionismo, encontró un ámplio eco en los medios de comunicación y en las publicaciones oficiales soviéticas y de los satélites de Moscú.  Sirva de ejemplo el siguiente fragmento de un ensayo de Anatoly Kudof sobre Sionismo y Nazismo, publicado en Enero de 1971 en la revista moscovita ‘Literaturnaia Rossia‘, donde se recogen unas supuestas declaraciones del Presidente del Movimiento Sionista, Jaim Weizmann, a los miembros de la Comisión Peel en 1937:
 ”¿Saben ustedes [se pregunta retóricamente Kudof en imaginario diálogo con sus lectores] lo que este idealista [Jaim Weizmann] le contestó a la Real Comisión Británica cuando le preguntaron sobre la posibilidad de enviar seis millones de judíos de Europa Occidental a Palestina para salvarlos del terror nazi? Lean atentamente este credo de los sionistas: ¡No! ¡Que perezcan los viejos. Son polvo, el polvo económico y moral del gran mundo .
 La Nazificación del Sionismo tenía un doble objetivo: en clave interna soviética justificar ante la población las medidas represivas del Kremlin contra los judíos y en política internacional convertir a Israel en un paria internacional. Y estuvieron a punto de conseguirlo: el día 10 de Noviembre de 1975, gracias al voto de los países del mundo árabe-islámico, de los países del bloque socialista y de algunos países africanos del bloque de los no alineados, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por 72 votos a favor, 35 en contra y 32 abstanciones (entre ellas, la de España), la resolución 3379 que consideraba la “ideología sionista como una forma de racismo y de discriminación racial“. Como acertadamente indica el profesor Joan B. Culla, el objetivo de la misma no era la crítica a la política de un determinado gobierno israelí sino deslegitimar de raíz las bases doctrinales del Sionismo y de la existencia de Israel. No es casualidad que dicha resolución siguiera vigente hasta los últimos estertores de la Guerra Fría, hasta mediados de Diciembre de 1991, cuando fue anulada con la aprobación de otra resolución, la 4686, en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Los aparatos de propaganda soviéticos impulsaron la rápida difusión de este libelo (y del resto de su propaganda antisionista) en los países árabes con un notable éxito. De hecho, dos décadas después del fin de la Guerra Fría y de la desintegración de la URSS, los mitos de la Nazificación de Israel y de la conspiración judeo-nazi, unidos a una postura banalizadora o abiertamientamente negacionista de la Shoah, siguen teniendo una gran influencia en la opinión pública de esos países y han inspirado concursos de dibujos, canciones, congresos negacionistas (como el organizado por el presidente Mahmoud Ahmadineyad en Diciembre del 2006), tesis doctorales como la de Mahmoud Abbas, centenares de artículos, caricaturas de prensa o contenidos de programas de radio-televisión como este de Al-Aqsa TV, canal televisivo vinculado al Hamas:
Volviendo nuevamente a Europa, tras la Guerra del Yom Kippur (octubre de 1973) y la crisis del económica provocada por el boicot de los países árabes, la visión pro palestina del conflicto asumida por la izquierda también es aceptada en muy buena medida por la diplomacia europea -con Francia a la cabeza- especialmente a partir de la celebración de la Primera Cumbre del Diálogo Euro-Árabe en Rabat en 1974. En pocos años, años, la OLP ganó respetabilidad entre la opinión pública occidental y su presidente, Yassir Arafat, fue recibido con honores de jefe de estado por líderes europeos como el Primer Ministro austriaco Bruno Kreisky, el presidente del gobierno español Adolfo Suárez o su colega francés, el Presidente François Mitterrand. Sin embargo, pienso que estos factores por si solos no explican la popularidad que ha conseguido en estos últimos años la ‘Nazificación’ de Israel en nuestra opinión pública e incluso en nuestra prensa, revistas y medios de comunicación en general.  Me da la impresión de que detrás de esta idea de presentar como los ‘nuevos nazis’ a los supervivientes del Holocausto y sus descendientes israelíes se esconde una tentativa -quizás inconsciente- de exorcizar la culpa europea por el antisemitismo y el Holocausto. En palabras de la periodista Pilar Rahola:
“Con su adscripción maniquea y acrítica al victimario palestino, Europa se exorciza de su propia culpa, la niega hasta hacerla desaparecer. Ya no se trata de ser indiferente como recriminaba Broch. Ahora se trata de ser el dedo acusador, linda manera de dejar de ser culpable…”
Anuncios

Netanyahu padre cumpliría 102 años este mes, y sus recuerdos se extienden a traves de la historia sionista.

Deja un comentario

Homenaje al recientemente fallecido Benzion Netanyahu

Netanyahu padre cumpliría 102 años este mes, y sus recuerdos se extienden a traves de la historia sionista. Manos robustas descansan en lo alto de un baston y sus ojos estan observando serenos. El perro de la familia entonces quiere su atencion.
El es un muy gran hombre, y mi hijo y yo estamos disfrutando una noche con el en Jerusalem. Benzion Netanyahu, patriarca de una legendaria familia israeli, cumplira 102 años este mes, y sus recuerdos se extienden desde las dunas de arena caliente blanca en Tel Aviv en la decada de 1920, hasta las ultimas noticias del conflicto aun enfurecido con los arabes. Sus puntos de vista dentro del movimiento sionista son invalorables para historiadores y estudiantes por igual. Es una historia que el vivio.
Su familia emigro a Palestina desde Polonia cuando el tenia 10 años. Benzion estudio en el seminario de maestros manejado por David Yellin, y mas tarde continuo estudiando en la Universidad Hebrea de Jerusalem.
El se especializo en historia y fue especialmente inspirado por el profesor Joseph Klausner. El padre de Netanyahu, Nathan Mileikowsky, solia firmar algunos de sus articulos con el nombre “Netanyahu” (en Hebreo “regalo de Di-s”).
Era una practica comun para los israelies en la epoca adoptar un nombre hebreo, y su hijo Benzion finalmente adopto este apellido.
En las decadas siguientes, el contribuyo enormemente en muchos de los exitos del Sionismo. Para comenzar, Benzion es el padre de tres hijos habiles: Yonatan, el reverenciado comandante de Tzahal que cayo en la mision de rescate de Entebbe; Binyamin, el actual primer ministro de Israel; e Iddo, un medico y escritor dotado.
Todos los tres hijos sirvieron en la unidad de elite de contraterrorismo Sayeret Matkal. Benzion, quien con su amada esposa, Cela, crio a la familia en Jerusalem, cerca de la Ciudad Vieja, es por profesion un historiador de renombre mundial y profesor emerito en la Universidad Cornell.
Su obra clasica “Origenes de la Inquisicion en la España del Siglo XV” analiza lo que llevo a la Inquisicion Española. El libro de referencia dio vuelta siglos de estudio aceptados sobre los motivos de los lideres catolicos en España al enfrentar a los conversos – judios forzados a aceptar la Cristiandad – acerca de su supuesta practica secreta del Judaismo.
Hoy, la reevaluacion de Benzion es considerada una obra monumental en el campo de estudios sobre la Inquisicion. Increiblemente, el ha continuado prolifico en sus ultimos años, sera publicada en un nuevo libro una coleccion de sus ensayos, “Los Padres Fundadores del Sionismo” por Libros Balfour en Abril.
Originalmente publicado en Hebreo, el libro hace un perfil de cinco pioneros sionistas cuyo activismo pre-estatal llevo al milagro moderno sobre las costas orientales del Mediterraneo. Los Padres Fundadores da ricos puntos de vista de Theodor Herzl, Leo Pinsker, Max Nordau, Israel Zangwill, y Ze’ev Jabotinsky.
Benzion mismo trabajo de cerca con Jabotinsky, fundador del movimiento revisionista dentro del Sionismo. Cuando Benzion Netanyahu sucedio a Jabotinsky como director del capitulo revisionista en los Estados Unidos durante la decada de 1940, el se destaco de muchos lideres judios americanos de la corriente principal en su promocion de la causa sionista.
El se propuso moldear a la opinion publica americana para que apoye la idea de crear un estado judio y presionar al gobierno americano mismo tambien para que apoye el concepto, tanto como presionar a Inglaterra para que desista de sus politicas anti-sionistas en Palestina.
Por ejemplo, cuando el se entero que el mufti pro-nazi de Jerusalem, Haj Amin el-Husseini, estaba viviendo en Francia al final de la guerra, Benzion patrocino grandes propagandas en los diarios mostrando una fotografia de Husseini reunido con Hitler y urgiendo a que el sea juzgado por crimenes de guerra. Entre sus crimenes, Husseini habia saboteado un acuerdo de intercambio de prisioneros con los alemanes que hubiera salvado las vidas de 4000 niños judios.
Benzion Netanyahu tambien se volvio cercano del Coronel John Henry Patterson, el comandante britanico del Primer Cuerpo de Mulas de Sion, quien se habia mudado a America despues de su retiro.
 Binyamin Netanyahu ha declarado que su hermano Yonatan fue llamado asi por Patterson, tal era el respeto que su padre tenia por el oficial cristiano que asi ayudo al movimiento sionista formando la primera fuerza de combate judia desde la revuelta de Bar Kojba.
Las historias individuales tan a menudo impactan los destinos de las naciones, y para Israel probaria ser destino que la familia de Netanyahu (el nacio en Varsovia) dejara Europa antes que surgiera el espectro nazi.
En el comedor de la familia en Jerusalem, la familia Netanyahu discutia una gran cantidad de temas, y los hijos desarrollaron un profundo sentido de orgullo de su pais y los sacrificios de sus pioneros.
El momento mas conmovedor para la familia Netanyahu llego cuando Yonata, asignado para liderar la fuerza de rescate para liberar a rehenes judios que eran retenidos por terroristas de la OLP en el aeropuerto de Entebbe el 4 de julio de 1976, fue asesinado segundos antes que los terroristas fueran abatidos. Binyamin Netanyahu ha dicho que la tragedia lo impulso dentro de la lucha contra el terrorismo.
El e Iddo sirvieron con distinciones en la misma unidad, aunque estuvieron en espera durante la operacion Entebbe. El propio libro del 2003 de Iddo, “Entebbe: La Historia de Jonathan Netanyahu”, es un conmovedor relato del operativo y su periodo posterior.
Yo conoci por primera vez a Benzion una decada atras, y espere pacientemente que su libro manuscrito fuera traducido del Hebreo al Ingles. Sentarse con el en un living que esta en si mismo envuelto en historia es toda una experiencia, mientras el describia vividamente el viaje hacia la independencia.
“Rusia odio a los judios antes de conocerlos,” dijo el en forma nostalgica. Es una frase fascinante, y una de su nuevo libro. Recuerda la experiencia minuciosamente singular del pueblo judio, tan diferente de cualquier otro pueblo en la historia.
El odio al judio se incuba en muchos corazones, aparentemente antes que una persona este consciente de ello. Pero, yo creo que el se da cuenta que los exitos del Sionismo – que el pueblo de Israel este vivo y seguro en su antigua patria – sube mas alto que los dolorosos pasos que le llevo llegar aqui.
Sus libros, desde “Los Padres Fundadores”, a un titulo ligeramente oculto – Don Isaac Abravanel: Estadista y Filosofo – son fascinantes, y tienen puntos de vista claves no solo para los judios y cristianos interesados en la historia del pueblo judio, sino para cualquiera dispuesto a ser inspirado por historias heroicas de supervivencia contra pronosticos absurdamente empinados.
Los cristianos especialmente vibraran por el detalle historico de la moderna reunion del pueblo judio en su tierra ancestral, dada la profundidad de esa historia provista por Netanyahu en Los Padres Fundadores. Por ejemplo, las condiciones societarias en la Rusia del siglo XIX casi cubren las inmensas profecias de Isaiah y Irmiah que prometen el Retorno.
De hecho, Netanyahu escribe acerca de los momentos mismos en que El Retorno se volvio real para la juderia europea: “La ‘legion de profetas’ surgio de hecho quince años mas tarde con la aparicion de Herzl, Nordau, Zangwill y sus asociados cruzados. Fue solo entonces que el sueño de Pinsker de establecer el liderazgo del movimiento en un pais occidental fue finalmente realizado.
Fue entonces que pudo ser convocado el primer Congreso y la cuestion judia pudo ser colocada ante los gobiernos del mundo y fue hecha un tema internacional.”
Su ultimo libro es una proeza, y el anciano sonriente, de ojos centelleantes se sienta en triunfo en la antigua ciudad de sus ancestros – un testimonio vivo del poder que la vida tiene sobre la muerte. • Jim Fletcher es un escritor y activista pro-Israel

Comienza a sesionar hoy la Junta de Gobernadores de la Sojnut en Buenos Aires

Deja un comentario

La Junta de Gobernadores (Jeber Haneemanim) de la Agencia Judía para Israel (Sojnut), uno de los principales encuentros del judaísmo mundial, comenzará hoy lunes a sesionar en Buenos Aires.

El organismo, que por primera vez en 15 años se reunirá fuera de Israel, debatirá hasta el miércoles sobre las principales cuestiones que ver con el mundo judío.
En las actividades participarán el viceprimer ministro de Israel Dan Meridor, los presidentes de la Agencia Judía, Natan Sharansky, y de la Organización Sionista Mundial (OSM), Abraham Duvdevani; los principales dirigentes del Keren Hayesod y el Keren Kayemet Leisrael y más de 250 centenares de líderes comunitarios de los Estados Unidos, Europa, Israel y Australia, además de referentes locales.
En el porteño hotel Alvear se abordarán temas como la aliá, la educación judeosionista y el conocimiento de la comunidad judía de la Argentina.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el canciller Héctor Timerman fueron invitados a la cena de gala que marcará la inauguración del evento y en la que se prevé la presencia de 470 personas.
En tanto que al jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, se lo espera en un almuerzo que se realizará en una carpa gigante montada en la plaza Estado de Israel, en la avenida Figueroa Alcorta, organizado por el Keren Kayemet Leisrael de Argentina.
El martes 15 de noviembre se destinará a que los visitantes recorran las principales instituciones judías porteñas, tanto las instancias centrales como escuelas, sinagogas, sociodeportivas, un asilo de ancianos y un centro cultural.
La recorrida finalizará en BAMÁ (Beit Hamejanej Haiehudí, la Casa del Educador Judío), que inaugurará su nueva sede y donde se hará una feria sobre Israel.
Sharansky, quien presidirá el congreso, destacó en la prensa israelí que “la argentina es una comunidad grande y vibrante, que tiene una conexión muy fuerte con Israel y es sede de un amplio espectro de trabajo de la Agencia Judía, incluyendo la aliá, las experiencias de Israel y la identidad judía”.
Por ello dijo sentirse “orgulloso” de haber sido invitado a realizar un encuentro que “es importante, sobre todo en esta época de creciente antisemitismo y de actividad anti-Israel en el continente, para fortalecer y revitalizar constantemente” la lucha contra estos flagelos.
Por su parte, Claudio Manaker, director de la Sojnut en el Cono Sur, le explicó a la Agencia Judía de Noticias (AJN) que “para el Estado de Israel, la comunidad judeoargentina es muy importante y Sudamérica es un jugador relevante en el escenario internacional”, tal como quedó reflejado con las numerosas visitas a la región de ministros y otros funcionarios.
En tanto, para Manuel Junowicz, presidente de la Organización Sionista Argentina (OSA), el evento “es muy relevante, pues brinda la oportunidad de presentar la comunidad ante los ojos de la vida judía organizada del mundo, su ligazón con el Estado de Israel y el trabajo magnifico que hacen las tnuot (movimientos juveniles), las distintas comunidades y las instituciones sociodeportivas”.
La Junta de Gobernadores es un organismo que se reúne tres veces al año y agrupa representativamente a todos los judíos del mundo, de derecha a izquierda de la comunidad y desde los más observantes ortodoxos hasta los laicos.

“La era del sionismo ha muerto”

Deja un comentario

Hablando en la celebración del Día del Ejército de Irán, el presidente de la República Musulmana denunció a Israel y al capitalismo, y acusó a Estados Unidos de fomentar las revueltas del mundo árabe.

El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, se dirigió a la multitud que se juntó hoy en honor al Día del Ejército y dijo que “la era del sionismo y el capitalismo ha muerto”.
Discutiendo sobre las revueltas que movilizaron a Medio Oriente y África del Norte, Ahmadinejad apuntó el dedo a Estados Unidos y acusó a Obama y su gobierno de conspirar para crear una grieta entre Irán y otras naciones árabes.
La retórica de Ahmadinejad ha seguido un tema similar en los últimos días.
En un discurso público la semana pasada, el presidente iraní dijo que visualiza al nuevo Medio Oriente sin la presencia de Israel, Estados Unidos y sus aliados.
Los planes operativos de Hezbollah y la Guardia Revolucionaria Iraní es atacar a objetivos de Occidente en los próximos días, dijo un informe libanés la semana pasada. Éste se basó en información juntada por las agencias de inteligencia occidentales que monitorean “los recientes movimientos anormales de cuadros sospechados de pertenecer a Hezbollah o la Guardia Revolucionaria Iraní”, dijo el sitio Beirut Observer.
Según el UPI, el informe dijo que los ataques tienen el objetivo de desviar la atención global de las acusaciones que el tribunal de las Naciones Unidas espera hacer en la investigación del asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Hariri.
También la semana pasada, el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad dijo que el mundo debería ver a un nuevo Medio Oriente sin Estados Unidos e Israel. Hizo el comentario en un discurso a miles de personas de la ciudad del sudeste, Zahedan, según informó la TV iraní.
“Un nuevo Medio Oriente emergerá sin la presencia de Estados Unidos, el régimen sionista, y sus aliados en un futuro cercano”, dijo. Además acusó a EE.UU. e Israel de “despertar un conflicto iraní-árabe chiita-sunita”.
Ahmadinejad también denunció al “imperialismo americano” en la región y dijo que “los gobiernos y naciones regionales deberían mantenerse atentos para enfrentarse a los complot de Estados Unidos, y no jugar en la corte americana”.
También agregó que Israel se estaba acercando a su final. “Las naciones regionales se han despertado, pero la arrogancia global tiene intenciones de sembrar discordias entre los países de la región”, expresó.
“El pueblo iraní y las naciones regionales están infelices con la existencia del régimen sionista y están contra él. Continuarán su lucha hasta que venzan a Estados Unidos e Israel en la región”, agregó.

¿Hacia el fin del sueño sionista?

Deja un comentario

Para:
por: Gabriel Bacalor (Desde Jerusalem)**

POLÍTICA Y DEMOGRAFÍA. Según afirma el autor del siguiente artículo: “…en el año 2035, la población árabe con derecho a voto superará a la judía. Para entonces, Israel debería abandonar sus ambiciones democráticas o bien renunciar a su misión fundacional de constituirse en el hogar nacional del pueblo judío.” A su vez, y como definición que a las claras invita a un debate, también afirma que los términos “derecha” e “izquierda”, deben ser dejados de lado en Israel, para poder optar por un nuevo “paradigma nacional”.

El Estado de Israel enfrenta un inminente desafío existencial. Recientes estimaciones demográficas ponen de manifiesto que, de no haber una solución negociada entre palestinos e israelíes, el Hogar Nacional Judío pasaría a la historia en menos de 25 años. ¿Qué cambios de paradigma deberían adoptar los ciudadanos del Estado Hebreo y la comunidad judía mundial para “salvar al sionismo”?

Según un reciente estudio demográfico publicado por la Universidad de Haifa, en el año 2015 la población judía de Israel, Cisjordania y Gaza será inferior a 6 millones de habitantes y representará el 46,8% de la población total de ese territorio unificado. Para entonces, la población árabe y drusa, esta última una minoría identificada con el Islam, alcanza los 6,4 millones de habitantes*.
El estudio indica también que en los próximos cuatro (4) años, el número de inmigrantes no judíos, provenientes en su mayoría de la Ex Unión Soviética, involucrará a 338 mil personas. Al contabilizar a este segmento junto al de la población judía, la ciudadanía pro-sionista de Israel, Cisjordania y Gaza representará el 49,4% sobre una población total estimada en 12.668.000 personas.
Desde la perspectiva demográfica, la amenaza para la continuidad del proyecto sionista se concretará cuando la mayoría árabe alcance la edad mínima de sufragio. De acuerdo a información provista por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA), mientras el 49,2% de la población de Gaza tiene más de 18 años, el mismo indicador se eleva a 56,8% en Cisjordania y 66,9% en Israel, este último con patrones demográficos regresivos, similares a los demás países miembros de Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Al interpretar los datos anteriores, se concluye que en el año 2035, la población árabe con derecho a voto superará a la judía. Para entonces, Israel debería abandonar sus ambiciones democráticas o bien renunciar a su misión fundacional de constituirse en el hogar nacional del pueblo judío.

Cuenta regresiva
Para “salvar al sionismo” de la cuenta regresiva demográfica, los judíos del mundo deben adoptar un nuevo paradigma nacional, construido sobre dos patrones rectores: excluir del proceso de paz entre palestinos e israelíes toda referencia a los obsoletos términos “derecha” e “izquierda” y, aprovechar proactivamente las ventanas de oportunidades que surgen a partir de los escenarios políticos creados por la amenaza nuclear iraní y el actual contexto de inestabilidad en Medio Oriente. Analicemos secuencialmente estos patrones.
La rancia dialéctica de izquierda y derecha, surgida en la Francia posrevolucionaria para diferenciar las posiciones políticas actualmente denominadas progresistas, de aquellas denominadas liberales y conservadoras, no tiene ninguna aplicación en relación al conflicto nacional entre israelíes y palestinos.
Utilizados durante años en Israel para denotar cierta propensión o aversión a negociar territorios a cambio de paz, estos términos sólo sirven hoy para crear más contradicciones que entendimientos. A modo de ejemplo, slogans como “Dos Estados para Dos Pueblos”, que hasta hace poco tiempo eran el leitmotiv de la izquierda sionista, han sido adoptados en el presente por el Premier Benjamín Netanyahu y su partido Likud, histórico representante de la centro-derecha israelí.
Las urgencias demográficas y el desencanto de la política en Israel, han facilitado la proliferación de partidos sectoriales, que negocian los destinos del Estado Judío a cambio de mundanos beneficios para su electorado. En tal contexto, la polarización conceptual entre derecha e izquierda oculta el verdadero conflicto, es decir, entre aquellos judíos y no judíos que cooperan para que el Estado de Israel continúe siendo el hogar nacional del pueblo hebreo y aquellos que, a consciencia o no de sus actos, obran en sentido contrario.
La supervivencia del sionismo, tanto en su calidad de movimiento judío de liberación nacional como de aquel sector que anuncia la llegada del Mesías como su principal tesis, exige que seamos capaces de trascender esquemas rígidos y dogmas que desmerecen principios, valores e impiden aplicar el menos común de los sentidos: el sentido común.
El sionismo de hoy debe abandonar las pasiones que establecen las turbias aguas de la dialéctica política para buscar el bien mayor y promover la creación de un Estado Árabe Palestino, que coexista en armonía con el Estado Judío de Israel. Sólo esta alternativa podrá frenar la cuenta regresiva demográfica.
El segundo de los patrones consiste en aprovechar las alianzas estratégicas regionales que surgen a partir de dos hechos fundamentales: las ambiciones nucleares de Irán y el peligro de proliferación de gobiernos fundamentalistas en el mundo árabe.
La iniciativa persa pone en jaque la estabilidad gubernamental y militar en los países moderados de Medio Oriente y estimula el histórico enfrentamiento entre las dos principales ramas del Islam: chiitas y sunitas, que divide a 1.600 millones de musulmanes en el mundo entero.
Mientras el régimen iraní trabaja para establecer la supremacía chiita, la población suní, conformada por más del 80% de la población musulmana mundial, implora a Israel que avance hacia una solución negociada. En el actual contexto internacional, la resolución del conflicto árabe-israelí significaría el aislamiento definitivo de Irán mediante la cooperación estratégica, económica y militar entre el Estado Judío y los miembros de la Liga Árabe.
Los recientes levantamientos populares acontecidos en Egipto, Libia, Bahréin, Yemen y Túnez, podrían resultar funcionales a los intereses de las facciones fundamentalistas de la región. La inmediata reanudación de las conversaciones de paz entre israelíes y palestinos, sería determinante para favorecer la asunción de líderes moderados en estos países.

Sionismo = Paz
La representatividad de Mahmud Abas, presidente de la Autoridad Palestina, depende de su capacidad para materializar la fórmula “Dos Estados para Dos Pueblos”. La absurda estrategia de congelar las negociaciones con los palestinos que lleva adelante el gobierno de Netanyahu, no trae otro resultado que erosionar las bases de poder de los socios del sionismo y favorecer los intereses de las huestes del terror.
Frente a la catástrofe que se avecina, el debilitamiento del partido Fataj, del Presidente Mahmoud Abas, podría desembocar en un cambio radical en las aspiraciones del pueblo palestino y, un escenario natural a la frustración independentista, estaría caracterizado por el reclamo árabe que Israel se constituya en un estado binacional. En ese escenario, seríamos testigos de una presión internacional nunca vista sobre el Estado Judío, que pondrá en vilo su economía y su inserción en el mundo y no se detendrá, hasta que se regularice el status civil de los pobladores árabes palestinos como legítimos ciudadanos del Estado de Israel.

Conclusión
Los apremiantes plazos demográficos y la imposibilidad moral y técnica de transformar a Israel en un estado apartheid, nos obliga a tomar posición activa frente a las acciones miopes y autodestructivas del gobierno de Netanyahu. En términos dantescos, La Divina Comedia en Medio Oriente suplantará a Virgilio por Beatriz cuando la paz y el sionismo se hagan oír en el siglo XXI.

Notas:
* Agradecemos al Dr. Arnon Sofer, Director de la Cátedra Chaikin en Geoestratégia de la Universidad de Haifa, por la información demográfica proporcionada
**Analista Político y Económico. Especialista en Negociación: gbacalor@global-israel.com

Orgulloso de Ser Sionista

Deja un comentario

A 150 años del nacimiento de Hertzl

Soy sionista -Yair Lapid

Deja un comentario

Yo soy sionista.
Creo que el pueblo judío se estableció en la Tierra de Israel, aunque un poco tarde. Si hubiera escuchado los timbres de alarma, no habría existido el Holocausto, y mi abuelo asesinado – que fue nombrado después de – habría sido capaz de bailar un último vals con mi abuela a orillas del río Yarkon.

Yo soy sionista.
El hebreo es la lengua que utilizo para dar gracias al Creador, y también para blasfemar en los atascos. La Biblia no sólo contiene mi historia, sino también mi geografía. El Rey Saúl fue a buscar mulas en lo que hoy es la autopista 443, el profeta Jonás abordó su embarcación no muy lejos de lo que hoy es un restaurante de Jaffa, y el balcón desde donde David observaba a Bathsheba debe haber sido comprado hace poco por algún oligarca.

Yo soy sionista.
La primera vez que vi a mi hijo con un uniforme del IDF me puso a llorar, no me he perdido durante los últimos 20 años ninguna ceremonia de encendido de la antorcha del Día de la Independencia, y mi televisión, hecha en Corea, me enseñó a animar a nuestra selección de fútbol.

Yo soy sionista.
Creo en nuestro derecho a esta tierra. Las personas que fueron perseguidas sin motivo alguno a través de la historia tienen derecho a un estado propio y a sus propios F-16. Cada muestra de antisemitismo desde Londres a Bombay me duele muy adentro. Ahora mismo estoy pensando que esos judíos que eligen vivir en el extranjero no entienden algo muy básico acerca de este mundo. El estado de Israel no se estableció a fin de que los antisemitas desaparecieran, sino más bien para que podamos decirles que se vayan a la mierda.

Yo soy sionista.
Me dispararon en el Líbano, unos cohetes Katyusha cayeron a escasos centímetros de mí en Kiryat Simona; misiles iraquíes aterrizaron cerca de mi casa durante la primera Guerra del Golfo; estaba en Sderot cuando se activó el sistema de alerta antimisiles; terroristas se inmolaron no muy lejos de la casa de mis padres; mis hijos, aferrándose a su abuela que llegó hasta aquí desde Polonia para escapar de la muerte, tuvieron que cobijarse en un refugio antes de que ni siquiera supieran pronunciar su nombre. Sin embargo, y a pesar de todo, siempre me sentí afortunado de poder vivir aquí, y no me siento realmente bien en ningún otro lugar.

Yo soy sionista.
Creo que cualquiera que viva en Isael debe servir en el ejército, pagar los impuestos, votar en las elecciones, y estar familiarizado al menos con la letra de Shalom Hanoch. Creo que el Estado de Israel no es sólo un lugar, también es una idea, y creo verdaderamente en los tres mandamientos extras grabados en una de las paredes del museo del Holocausto de Washington: “No serás una víctima, no las crearás, y sobre todo, nunca serás un mero espectador”.

Yo soy sionista.
Me he recostado sobre mi espalda para admirar la Capilla Sixtina, compré una postal de la catedral de Notre-Dame en París, y me impresionó profundamente el Buda de esmeralda del palacio del rey en Bangkok. Sin embargo, sigo creyendo que Tel Aviv siempre resulta más entretenido, que el Mar Rojo es verde, y que los túneles del Muro Occidental (Muro de las Lamentaciones) proporcionan una mucha más poderosa experiencia espiritual. Es cierto que no soy objetivo, pero tampoco soy objetivo con respecto a mi esposa y mis hijos.

Yo soy sionista.
Soy un hombre del mañana, pero también vivo de mi pasado. Mi dinastía incluye A Moisés, Jesús, Maimonides, Sigmund Freud, Karl Marx, Albert Einstein, Woody Allen, Bobby Fischer, Bob Dylan, Franz Kafka, Herzl y Ben-Gurion. Formo parte de una pequeña minoría perseguida que ha influido en el mundo mucho más que ninguna otra nación. Mientras que otros invierten sus energías en la guerra, hemos tenido el sentido de invertir en nuestras mentes.

Yo soy sionista.
A veces, miro a mi alrededor y me lleno de satisfacción porque vivo mejor que millones de indios, que más de 1 millón de chinos, que todo el continente africano, que más de 250 millones de indonesios, y porque mi vida también es mejor en general que la de los tailandeses, los filipinos, los rusos, los ucranianos y que todo el mundo musulmán, con la excepción del Sultán de Brunei. Y eso que vivo en un país en estado de sitio, que no tiene recursos naturales, pero en el que, no obstante, el semáforo siempre funciona y tenemos conexión de alta velocidad a Internet.

Yo soy sionista.
Mi sionismo es natural, al igual que es natural para mí ser padre, esposo e hijo. Esas personas que dicen que ellos, y sólo ellos, representan al “verdadero sionismo”, en mi opinión, resultan ridículas. Mi sionismo no se mide por el tamaño de mi kippa, por el barrio donde vivo, o por el partido al que voy a votar. Nació hace ya mucho tiempo, antes de que naciera, en una calle cubierto de nieve del gueto de Budapest, donde mi padre trató, en vano, de entender por qué todo el mundo trataba de matarlo.

Yo soy sionista.
Cada vez que muere una víctima inocente, inclino mi cabeza, porque yo también fui una víctima inocente. No tengo ningún deseo o intención de adoptar las normas morales de mis enemigos. No quiero ser como ellos. Yo no vivo de mi espada, simplemente la mantenga bajo mi almohada.

Yo soy sionista.
No soy el único en aferrarme a los derechos de nuestros antepasados, pero también es el deber de los hijos. La gente que creó este estado vivía y trabajaba bajo unas condiciones mucho peores que con las que me he tenido que enfrentar, no obstante, no es cuestión de contentarse con una mera supervivencia. Ellos también trataron de ayudar a establecer un mundo mejor, más prudente, más humano y más moral. Ellos estaban dispuestos a morir por esta causa, yo trato de vivir por ella.

http://safed-tzfat.blogspot.com/

Older Entries