Tragedia en Rumania

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Seis soldados de la Fuerza Aerea Israeli y un soldado rumano se informo que murieron el lunes en un choque de helicoptero en Rumania en uno de los peores accidentes de aviacion en la historia israeli. Las muertes fueron informadas por las autoridades rumanas.
El helicoptero Sikorsky CH53 – llamado Yasour por la Fuerza Aerea Israeli– estaba participando en el ejercicio conjunto de busqueda y rescate Cielo Azul 2010 en Rumania central. De acuerdo a conclusiones iniciales, el choque parecio ser el resultado de un malfuncionamiento en la cola del helicoptero que se estrello, de acuerdo a las fuentes rumanas, cerca de la ciudad de Fundata.
La tripulacion consistia de cuatro pilotos israelies, dos mecanicos aereos israelies y un observador militar rumano.
Funcionarios rumanos dijeron que el helicoptero que se estrello habia encontrado una falla mecanica la semana pasada que habia sido reparada, en el momento, por equipos tecnicos de Fuerza Aerea Israeli.
El ejercicio comenzo el 18 de julio y se suponia que terminaria a fin de esta semana. Durante el vuelo del lunes, tres helicopteros estuvieron volando en RUmania central practicando tecnicas de busqueda y rescate.
El Ministro de Defensa rumano Gabriel Oprea inmediatamente establecio un comite para investigar la causa del accidente. Equipos de rescate se dijo que estaban intentando llegar al area montañosa que es de dificil acceso.
El Comandante de la Fuerza Aerea Israeli, Mayor General Ido Nehushtan hablo con su contraparte rumano Mayor General Ion-Aurel Stanciu y los dos decidieron establecer una comision conjunta de investigacion del accidente. La Fuerza Aerea Israeli estaba planeando enviar un avion con equipos medicos y oficiales del Rabinato Militar para ayudar a identificar los cuerpos si es necesario.
Los helicopteros israelies volaron a Rumania la semana pasada luego de parar para reabastecerse de combustible en Grecia. El ejercicio conjunto israeli-rumano fue el primero en una cantidad de años y desde que los paises firmaron un acuerdo de defensa conjunto en 2006.
El acuerdo de cinco años fue firmado en la epoca por Shaul Mofaz, entonces ministro de defensa, y su contraparte rumana de acuerdo al cual las fuerzas y aviones de la Fuerza Aerea Israeli tendrian permitido desplegarse en Rumania para ejercicios de entrenamiento conjunto.
Desde que Israel ha sido proscripta de Turquia debido a vinculos en deterioro entre los paises, la Fuerza Aerea Israeli ha estado en la busqueda de nuevos terrenos de entrenamiento para simular vuelos de largo alcance, los que son dificiles en Israel debido al espacio aereo limitado. El Jerusalem Post informo en abril que la Fuerza Aerea Israeli estaba planeando enviar aviones a Rumania para fin de año. La ultima vez que la Fuerza Aerea Israeli entreno en Rumania fue en
2007.
Fuente: The Jerusalem Post
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Luces y sombras en la tragedia de Haití

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La República de Haiti o Haití, con nueve millones de habitantes, uno de los territorios con más densidad de población del planeta, con la renta por cápita más baja de todo el hemisferio occidental, es uno de los países más pobres del mundo. Ocupa la posición 150 de 177 países en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, debido a que el 70% de su población vive en la extrema indigencia. Lamentablemente, recién ahora, como consecuencia del violento sismo que la azotó, ocupa un espacio en los medios internacionales y llama la atención del mundo.
Para obtener ayuda internacional, el atribulado gobierno de Haití, cuyo presidente Rene Preval y el primer ministro Jean-Max Bellerive, en virtud que el sismo destruyó el palacio presidencial y cortó las comunicaciones y la energía, están viviendo y trabajando en el cuartel general de la policía judicial, entregó a Estados Unidos el control de su principal aeropuerto para ordenar los vuelos de ayuda de todo el mundo y distribuir los suministros en la castigada nación caribeña. El tráfico aéreo, complicado por los graves daños que sufrió la torre del aeropuerto, ahora será controlado por el Ejército de Estados Unidos con el respaldo de un portaaviones nuclear. La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, cuando se dirigía a Puerto Príncipe para reunirse y ofrecer ayuda humanitaria al presidente haitiano, Rene Preval, declaró: “También vamos a transmitir de manera muy directa y personal al pueblo de Haití nuestro apoyo incondicional a largo plazo, solidaridad y empatía”. En consonancia, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien dijo en la Casa Blanca que “la escala de la devastación es extraordinaria y las pérdidas son desgarradoras”, ofreció un paquete de ayuda inicial que incluye 100 millones de dólares, el envío de barcos, helicópteros, aviones de transporte y 2.000 infantes de marina, prometió que su país hará lo que sea necesario para salvar vidas y poner a Haití nuevamente de pie.
Independientemente de las ideologías y las políticas que desarrolla, es indudable que EE.UU., considerado por la izquierda “progresista” mundial, uno de los villanos del orbe, es quien más aporta en ayuda humanitaria y económicamente a la ONU y a los países que sufren alguna catástrofe. Uno de los nuevos adalides de la corriente ideológica recién mencionada, Hugo Chávez, el charlatán presidente de Venezuela que envió un contingente de médicos, bomberos y trabajadores de rescate, y durante su programa dominical de radio y televisión, anunció que su Gobierno donará a Haití “todo el combustible” que requiera la isla, criticó los esfuerzos humanitarios y la ayuda estadounidense, diciendo que el gobierno de Obama ha enviado demasiados soldados a la nación caribeña, lo que ha complicado la labor de salvar vidas y ayudar a los sobrevivientes. Chávez, concluyó sus comentarios con otra filípica: “Parece que los gringos están ocupando a Haití militarmente”. “Obama, manda medicina, médicos y agua. No más soldados”. El presidente bolivariano, remedo grotesco de Fidel Castro, no hizo mención alguna en su crítica, a los inexistentes o exiguos aportes de sus aliados, los ricos países islámicos, que brillaron por su ausencia, y ni figuran en la siguiente nómina que difundió la agencia de noticias AP de los países que prometieron su ayuda a las víctimas del terremoto de Haití: Estados Unidos, Canadá, el Banco Mundial, Gran Bretaña, Australia, Noruega, Japón, Italia, la Comisión Europea, los Países Bajos, la Conferencia Episcopal Italiana, Dinamarca, Finlandia, Corea del Sur, la empresa de Telecomunicaciones Digicel de Irlanda, España, Alemania, India, China, Suecia, Venezuela, México, Francia, Islandia, Portugal, Taiwán, Israel y Suiza. La totalidad de los países sudamericanos enviaron suministros y enseres para paliar la dramática situación de los haitianos. El presidente brasileño, Lula Da Silva, pidió a la comunidad internacional que transforme la sensibilidad en dinero para ayudar a Haití. “Hay países que pueden dar más y no lo hacen” se quejó el mandatario, sin nombrarlos.
Elípticamente, el sayo le cabe a su reciente visitante, el presidente de Irán, Mahmmoud Ahmadinejad. La República Islámica de Irán ha donado un poco, aunque menos que las tiendas Walmart. Arabia Saudita, uno de los países más ricos del mundo, ha enviado un mensaje de condolencia al presidente de Haití, René Préval. Un millón de dólares fueron prometidos desde Kuwait y Marruecos y los Emiratos Árabes Unidos dicen que “en breve” enviarán un avión con ayuda humanitaria. Qatar, dueña de las terceras mayores reservas de gas y el segundo más alto PIB por cápita en el mundo, ha enviado 50 toneladas de ayuda a los cientos de miles de haitianos sin hogar y heridos.
El otro país que, por ser amigo y aliado de EE.UU., es objeto sistemáticamente de crítica y condena por parte de la izquierda y de muchos medios de comunicación internacionales, es el Estado de Israel, una de las naciones más solidarias del orbe, que consustanciada con el adagio talmúdico que dice que “Quien salva una vida, es como si salvase al mundo entero”, cuando se produce una catástrofe en cualquier lugar del mundo, inundaciones, hambre y otros desastres naturales, acude presurosa y extiende su mano para brindar ayuda y asistencia, imbuida de espíritu humanitario, sin importarle que sea apreciada o reconocida. A través del MASHAV, Centro de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones exteriores de Israel, que es el organismo responsable del programa oficial de asistencia humanitaria como respuesta a las situaciones de crisis, la misión israelí a Haití, envió 220 trabajadores especializados en rescate, decenas de camiones cargados de material médico y logístico y abrió con celeridad un hospital de campaña , el único en funcionamiento, que puede tratar a más de 500 pacientes por día, con 40 médicos, 25 enfermeras, paramédicos, una farmacia, una sala infantil, una sala de radiología, una unidad de cuidados intensivos, una sala de urgencias, dos quirófanos, un departamento de cirugía, un departamento interno y una sala de maternidad. Precisamente esta última, fue escenario de una conmovedora historia. Una mujer haitiana parturienta, asistida por el ginecólogo israelí, Doctor Shrir Dor, un Mayor General de la Fuerza de Defensa de Israel, FDI como se conoce por su sigla en inglés, dio a luz un saludable bebé al que puso el nombre de Israel, en agradecimiento y homenaje al país y su gente, que posibilitaron que, en un improvisado hospital, en terrenos de un campo de fútbol, y en medio de la tragedia causada por el terremoto que causó decenas de miles de muertos, una madre pudiera ser feliz por el nacimiento de su hijo.
Por Rubén Kaplan para Guysen International News

Una Injusta Tragedia en Haití

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Por Guido Maisuls

“Salvar una vida es salvar un mundo”. Talmud

Hace unos días ocurrió un terremoto en Haití, un desastre natural. Desde hace unos días, me siento sumido en el estupor, en el dolor y en el enojo.
Estupor pues mi mente no logra concebir fácilmente la tenebrosa realidad de la desaparición espontánea de más de cien mil seres humanos indefensos, desprevenidos e inocentes que encontraron la muerte debajo de grises y polvorientos escombros.
Estupor porque según la Cruz Roja Haitiana, más de cien mil personas han fallecido ya y otros tres millones han resultado heridas o se han quedado sin casa.
Dolor porque cuando se le amputa una parte integrante de este gran cuerpo que es nuestra confusa y sufrida humanidad, duele y mucho.
Dolor porque la ciudad de Puerto Príncipe está llena da cuerpos sin vida sobre las calles y veredas o enterradas bajos los escombros donde todavía se encuentran atrapadas muchas más personas vivas.
Dolor porque cientos de miles de haitianos vagan a través del olor a putrefacción por las calles de Puerto Príncipe en busca de atención médica, medicamentos, comida y agua.
Enojo pues esta gran tragedia le ocurrió a uno de los pueblos más pobres, más marginados, más desheredados, más analfabetos y más abandonados a su suerte en el planeta Tierra.
Enojo porque llegaron mucho más rápido los periodistas y los medios informativos con sus cámaras y filmadoras que los medicamentos y que los equipos de rescate y ayuda.
Enojo porque las fotografías de los cadáveres acumulándose en las fosas comunes de los cementerios y entre las ruinas de los edificios decoran y le dan vida a las antes alicaídas primeras planas de los medios de periodísticos internacionales.
En Haití ha ocurrido una catástrote natural pero al sufriente pueblo de Haití le ha alcanzado una terrible tragedia más agregada a todas las demás injusticias en las que viven cotidianamente.
¿Y después de que pase todo esto, qué?
¿Y después de que hayan enterrado a sus muertos y curados a sus heridos, que se hayan retirado los periodistas por falta de jugosas noticias, qué seguirá ocurriendo con los haitianos?
¿Intervendrán las grandes potencias económicas occidentales, los países petroleros y el jet set internacional para ayudarles a cambiar la miserable vida a los haitianos?
¿Alguien como la OEA, la ONU, el ALCA o los bolivarianos concurrirán a darles aunque sea una mano a los haitianos para mejorar su espantosa calidad de vida?
¿Qué organizaciones humanitarias y de derechos humanos podrá ayudarles a reemplazar a los dictadorzuelos que los mal gobiernan y los mantienen en la más abyecta pobreza y analfabetismo?
¿Quién podría apiadarse de ellos?

A continuación, una noticia que ha sido reconfortante para todos los ciudadanos del Estado de Israel.

DELEGACIÓN DEL EJÉRCITO ISRAELÍ A HAITÍ
Hace unos días despegó una delegación del Ejército de Israel con destino a Haití, donde trabaja un hospital de campaña (a cargo de la fuerza médica) y asistencia en tareas de salvataje. La delegación (200 hombres, entre ellos personal de equipo de salvataje y médicos) partio a bordo de dos aviones. El hospital incluye 40 médicos, 24 enfermeras, enfermeros, técnicos radiólogos, farmacia y una unidad de terapia intensiva para la absorción de heridos, dos quirófanos, una unidad pediátrica, maternidad, departamento de internación y post operatoria.
De acuerdo a las estimaciones, tendrá capacidad para atender a 500 personas por día y realizará primeros auxilios. Su equipamiento llega a las 10 toneladas.
La fuerza incluye también a 30 rescatistas y decenas de personas operativas, responsables de logística, inteligencia y comunicaciones. En la delegación colaborán expertos en rescate y salvataje y en el área de población.
Cabe recordar que, el martes, partió una fuerza de rescate compuesta por 5 personas de Cancillería y comandantes médicos de las FDI que evalúan la situación de la zona de desastre y coordinaban las acciones prioritarias hasta la llegada de la delegación desde Israel, en relación al transporte, localización del hospital, alimentos y otros.
Además del hospital y del equipo médico, la delegación se conformará por un cuerpo logístico de soldados especializados en seguridad, una fuerza destinada a los rescates, identificación y asistencia. La estimación es permanecer en Haití durante dos semanas por lo menos y, al finalizar el período, se realizará una nueva evaluación de la situación y de la necesidad de continuar con su actividad. Todos los miembros recibieron orientación acerca de su destino y de las acciones requeridas para resguardar también su seguridad personal y médica en la zona.
Las FDI han participado en una serie de catástrofes mundiales que tuvieron lugar en los últimos años, dado su alta capacidad tanto tecnológica como su experiencia y su aptitud para generar respuestas creativas ante la situación de crisis.

Entre las principales, se cuentan:

– Estallido de coche- bomba en el Hotel Hilton, en Sinaí (octubre, 2004). Una unidad de rescate se presentó, de inmediato, con la llegada de los primeros informes sobre el atentado, con el objetivo de rescatar sobrevivientes capturados entre los escombros del hotel. Los rescatistas iniciaron una intensa actividad para desalojar a los heridos.
– Atentado en el Hotel Paradise, en Kenia (2003). En el suceso murieron decenas de personas, entre ellos 21 israelíes. Una delegación de ayuda partió con el objetivo de suministrar asistencia médica a las víctimas que permanecían en el hotel y hacer retornar a los ciudadanos israelíes al país, bajo condiciones de seguridad y rapidez. Al cabo de 12 horas, 270 ciudadanos israelíes retornaron al país.
– Asistencia a las víctimas del terremoto al noroeste de Turquía (1999). Dos delegaciones de rescate fueron enviadas hacia Turquía y se levantó un hospital de campaña. El equipo de rescate salvó, de entre los escombros, a 12 personas vivas y 140 muertos. El hospital atendió a 1200 heridos, realizó 40 intervenciones quirúrgicas y asistió en 15 partos.
– Grecia. Asistencia en el rescate y salvataje tras el terremoto (septiembre, 1999).
– Explosión en la Embajada de Estados Unidos en Kenya (agosto, 1998). Como consecuencia de la explosión de un coche- bomba junto a la embajada, una unidad de rescate trabajó durante 5 días, derivando 96 muertos. La delegación israelí obtuvo un gran reconocimiento y prestigio por parte de la población local y de la opinión pública mundial. Cosechó elogios por su labor profesional y su rápida evaluación de la situación en el propio terreno, en particular por ser la primera delegación que arribó desde el exterior y comenzó, de inmediato, su tarea.
– Explosión del edificio de la comunidad judía en Argentina (julio, 1994). El edificio se derrumbó como consecuencia del estallido de un coche- bomba. Durante 9 días de trabajo interrumpido, la unidad de rescate logró, en colaboración con otros equipos, rescatar a las víctimas, entre ellas, 81 muertos.
– Terremoto en Armenia (diciembre, 1988). La unidad de rescate trabajó durante 12 días entre los escombros de los edificios derrumbados.
– Terremoto en México (septiembre, 1985). El equipo de rescatistas trabajó durante 15 días en la catástrofe que se cobró 55 vidas.

“Si una persona destruye una vida es como si destruyese un mundo entero; si una persona salva una vida es como si salvase un mundo entero.”

Talmud de Babilonia: Sanedrín, 37a

Si no soy yo ¿quién?, si no es ahora ¿cuando?

(Hillel)

Tragedia Nacional en Israel

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Israel llora al hijo de su héroe
Sal Emergui

Hacía años que los israelíes no se recogían en torno a una familia y un símbolo. Hacía años que los diarios no coincidían en la portada y sus primeras cinco páginas. La muerte ayer del joven piloto Asaf Ramon, de 21 años, conmociona a un país que hoy le enterrará como si fuera un estadista. O como le conocían, ‘el hijo del gran héroe’.
Para asistir al funeral, el primer ministro, Benjamin Netanyahu, ha anulado su crucial reunión prevista hoy con el enviado especial de Estados Unidos, George Mitchell.
“Pocas veces el dolor privado afecta con tanta intensidad en el corazón nacional. Es una pérdida para todo el pueblo de Israel”, afirma Netanyahu.
La familia Ramon regresó ayer al panteón de la tragedia. El padre, Ilán, uno de los pilotos más condecorados, se convirtió hace unos años en ídolo de masas al ser el primer astronauta israelí. Un orgullo que se transformó en luto nacional el 1 de febrero del 2003 cuando fallecía junto a sus seis compañeros del transbordador Columbia, que se desintegró. Su muerte dejó sin palabras a millones de israelíes congregados ante la pantalla para seguir el regreso de su héroe a la Tierra. Lo que vieron fue su muerte en directo. En un país donde los héroes se remontan a los tiempos bíblicos, Ilán Ramon era su leyenda moderna.
La viuda Rona aseguró entonces que “la única forma de sobrellevar esta pérdida son mis hijos”. Los israelíes recuerdan otra frase pronunciada al lado de su hijo Asaf: “Dios me ha quitado un ángel pero me ha enviado otro”.
Seis años después, Israel vuelve a llorar por y con ella. Esta vez por la muerte en un vuelo de entrenamiento de su hijo mayor, Asaf, graduado hace dos meses en la Fuerza Aérea. Un accidente en un simulacro de vuelo directo contra otro piloto provocó ayer la caída de su F-16 A en las colinas del sur de Cisjordania. No sólo fallecía el hijo de un mito en Israel sino también el mejor piloto de la última promoción.
Israel sólo habla hoy de la “tragedia familiar y nacional”. Aunque se tratara de un piloto más que cae en un vuelo de entrenamientos, Asaf era mucho más. Era el espejo de su padre, del que heredó sus facciones, su porte de héroe y su carrera como piloto. Hace unos meses afirmó en una revista:
“Es muy importante que se acuerden de mi padre del que estoy muy orgulloso, pero también quiero que se acuerden de mí como Asaf y no como el hijo del primer astronauta israelí, Ilan Ramon”.
Tras visitar a la viuda y madre en su casa de Ramat Gan, el ministro de Defensa, Ehud Barak, afirmó que “es una tragedia que no se puede explicar en palabras. Nada de lo que diga puede consolar a Rona y los hijos”. En el exterior de la casa, centenares de personas colocan velas mientras los equipos de televisión se preparan para el siguiente directo.
El normalmente rudo jefe del Estado Mayor, Gaby Ashkenazi, reconoce:
“He recibido la noticia con lágrimas. Es un día muy duro para todos”.
Asaf ha muerto a bordo del caza de combate F-16, el mismo aparato que usó su padre en el ataque contra el reactor nuclear iraquí. En junio del 81, Ramon era el último y más joven de los ocho pilotos que bombardearon la central de Osirak. El F-16 A, en el que ha perdido la vida, entró en servicio del Ejército israelí en los años 80. El primer piloto que lo usó fue su padre.
Era el vuelo número 47 de Asaf Ramon. Un ejercicio “peligroso, pero rutinario”. Nada especial para un joven que soñaba con emular a su padre y volar al espacio.
Más que un sueño, era una promesa que se hizo cuando tenía 15 años y desde la sede de la NASA esperaba el regreso a la Tierra de su padre. Hoy será enterrado a su lado.
Tragedia nacional en Israel
Jana Beris
El teniente Asaf Ramon (23), piloto de combate en la Fuerza Aérea de Israel, hijo del primer astronauta israelí Ilan Ramon-que murió en el vuelo del “Columbia” en el 2003- se estrelló durante un vuelo de entrenamiento de rutina y murió al instante.
Asaf volaba en el mismo tipo de avión, F-16 A, con el que su padre, como piloto, participó en el ataque al reactor nuclear irakí en junio de 1981, que la Fuerza Aérea lanzó por orden del entonces Primer Ministro Menajem Begin, a fin de neutralizarlo antes que se torne en reactor activo. Ilan Ramon era el más joven del equipo de ocho pilotos que fue enviado a Bagdad.
Asaf había finalizado en junio con las mejores notas el curso de pilotos, siendo destacado como piloto sobresaliente “por su destreza en el vuelo, su capacidad de liderazgo y su actitud con sus compañeros“, según señalaron sus comandantes. Las alas de piloto le fueron entregadas en una ceremonia especialmente emotiva no sólo para su familia sino para el país todo, por el Presidente del Estado Shimon Peres.
El joven oficial, que tenía 15 años cuando Ilan Ramon murió en la nave “Columbia” el 1º de febrero del 2003, había dicho poco después de perder a su padre que quería seguir sus pasos, ser piloto de combate y quizás, inclusive, astronauta.
Al llegar a la edad de 18 años, en la que por ley en Israel los varones se enrolan por tres años al servicio militar obligatorio, Asaf podría haber evitado ir a una unidad de combate, por ser huérfano de padre. Sin embargo, insistió en su deseo de “aportar a Israel y seguir el ejemplo de mi padre”-según dijo repetidamente y su madre, Rona, la viuda de Ilan Ramon, firmó la autorización especial para ello, por lo cual –Asaf llegó al curso de pilotos, de los más prestigiosos de las Fuerzas de Defensa de Israel.
“Me da orgullo verlo, siguiendo los pasos de Ilan”, dijo Rona cuando su hijo fue aceptado al curso de pilotos.
Con el accidente de ayer se agregó un eslabón trágico a una singular saga familiar.
Ilan Ramon, que será recordado siempre como “el primer astronauta de Israel”, se había convertido en un símbolo. Cuando él no volvió con vida del vuelo que tantas emociones había despertado en la ciudadanía israelí- que seguía cada paso de su entrenamiento en la NASA y que ya lo veía como motivo de orgullo nacional- el país todo parecía estar de duelo.
Pero ello iba más allá del hecho que nunca antes había habido un astronauta israelí en el espacio. Ilan Ramon era hijo de un sobreviviente del Holocausto, Eliezer Wolferman (hoy de 79 años), que se había manifestado más de una vez sobre la importancia de ver a su hijo defendiendo la soberanía nacional judía, tras lo que él había pasado durante la segunda guerra mundial. En el “Columbia” llevó consigo un dibujo titulado “Paisaje lunar”, hecho por Peter Ginz, un niño judío que fue asesinado a los 14 años en Auschwitz. A eso agregó una Biblia diminuta y varias “mezuzot”, pequeñas cajas con versículos bíblicos, que se colocan a la entrada de todo hogar judío.
Todo ello tocó los corazones de los israelíes, que en ese momento hablaban de un intervalo de distracción positiva, en medio de la difícil época que se vivía, con numerosos atentados suicidas de la segunda intifada. “Me alegra que con mi vuelo el pueblo tenga un poco de alegría”, había dicho Ilan Ramon en una entrevista desde Estados Unidos, poco antes de partir en el “Columbia” en el vuelo del que no regresó.
Ilan Ramon se había convertido ya antes de su muerte en un héroe nacional. Ese simbolismo pasó directamente a su hijo mayor, Asaf, lo cual explica que cuando en junio último finalizó el curso de pilotos, por primera vez en la historia de Israel se dijo públicamente el nombre del elegido como egresado sobresaliente del curso. La cobertura de las ceremonias de cursos de pilotos, por razones de seguridad, siempre debe lidiar con limitaciones, como disimular sus rostros y abstenerse de revelar nombres. Pero esta vez, fue diferente.
La Fuerza Aérea de Israel comenzó de inmediato una investigación del accidente, para comprender qué sucedió y qué le llevó a Asaf a estrellarse. Oficiales de la Fuerza Aérea relataron ayer que ya había adquirido buena experiencia de vuelo y que desde que había recibido las alas, había hecho 47 vuelos con gran destreza, logrando hace pocos meses sortear dificultades imprevistas en uno de ellos y salvándose así de un accidente.
Ayer, el final fue otro.
“Este es un día triste y doloroso y el corazón se quiebra”, declaró el Ministro de Defensa de Israel Ehud Barak. Los medios israelíes, apenas se permitió publicar la noticia de la muerte de Asaf Ramon, abrieron cadena de transmisión continua sobre lo sucedido, pasando imágenes de Ilan Ramon como joven piloto, al volver del ataque al reactor atómico irakí, y también de cuando estaba en el espacio, a bordo del “Columbia”.
Fueron, además, numerosas las imágenes del joven Asaf, comentando con emoción sobre la experiencia que estaba viviendo su padre. En una de ellas, se lo veía decir, apenas su padre había partido en el Columbia: “Me gustaría vivir lo mismo que él”.

Tisha Be Av

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Tisha Be Av, El día más triste del judaísmo

Según la Mishná, hay cinco eventos que justifican el ayuno y la abstinencia del 9 de av:

  1. Este día, Moshe mandó 12 espías para informarle sobre la tierra de Canaán. Los espías regresaron con malas noticias, y los hijos de Israel sollozaron, temieron y se desesperaron por no poder ingresar a la Tierra Prometida.
  2. Los babilonios arrasaron el Beit Hamikdash y toda Judea liderados por Nabucodonosor en el 586 a. C., condenado a la población al exilio de Babilonia.
  3. El Segundo Templo fue destruido por el Imperio romano en el año 70, llevando al pueblo judío a una galut de dos mil años.
  4. La caída de Betar y el consiguiente colapso de la revuelta de Bar Kojba contra Adriano (Roma) fracasó y él, Rabí Akiva y miles de sus seguidores fueron asesinados.
  5. Tras la caída de Ierushalaim en el 70, su resurgimiento un año después.

Según el Talmud, la destrucción del Segundo Templo comenzó el 9 y terminó el 10 de av, cuando las llamas acabaron de arrasarlo, por eso el ayuno dura 25 hs.

Posteriores calamidades del 9 de av

  • El Papa Urbano II declara las Cruzadas en 1095
  • Quema del Talmud en 1242
  • En 1290, firma del edicto de Eduardo I de Inglaterra expulsando a los judíos de Inglaterra.
  • En 1492, El Decreto de la Alhambra expulsa a los judíos de España. Por las mismas fechas comienzan los episodios más trágicos de la Inquisición Francoespañola y posteriormente la Portuguesa.
  • Primera Guerra Mundial en 1914
  • Campo de exterminio de Treblinka, inauguración y primeras muertes en 1942
  • Muerte de 85 personas y más de 120 heridos en el atentado a la AMIA ( El 18 de Julio de 1994 coincidio con el 10 de Av del Calendario Hebreo).

Una Lección Por Tisha Be’Av

Danny Ayalon, Vice Ministro de Asuntos Exteriores
Para The Jerusalem Post

Tisha Be’av es el antiguo día nacional de duelo para el pueblo judío. Muchos acontecimientos desastrosos nos han afligido en este siniestro día.
Nosotros conmemoramos la fecha de la destrucción del Primer y Segundo Templo, el último que comenzó con la larga travesía del pueblo judío a un exilio, dispersión y sufrimiento que ha durado por casi 2000 años.
Durante aquellos tiempos, Tisha Be’av se volvió sinónimo de expulsiones y masacres, y fue incluso la fecha en que vimos el comienzo de las deportaciones del Ghetto de Varsovia a Treblinka.
TISHA BE’AV no debe ser solo una lección en recordación y dolor, sino debe ser también un día de reflexión.
Nosotros aprendemos de nuestros sabios que el Segundo Templo fue destruido debido a una razón: odio sin razón.
Nosotros sabemos que hubo muchos judíos justos, educados y temerosos de Di-s en el periodo del Segundo Templo, pero muchos tenían una visión del mundo que los llevo a observar en forma poco amable a sus compañeros judíos.
Por contraste, el Primer Templo fue destruido por tres razones: inmoralidad, extendido asesinato e idolatría. Estos son pecados extremadamente graves de acuerdo a la ley judía.
No obstante, el primer exilio duro por solo 70 años mientras que el segundo ha durado por casi 2000 años.
Por que la discrepancia? Rabí Abraham Yitzhak Hakohen Kook, tenía mucho para enseñar sobre este mismo punto. El explico que el único castigo valedero para el odio sin razón es la destrucción de nuestro centro nacional.
Esto significa que el pueblo judío necesito experimentar un largo y duro exilio que rompió nuestras estructuras equivocadas y establecidas. Estas estructuras fueron la fuente de la división y Kook afirmo que mientras ellas existieran, las malas acciones, malas interpretaciones, odio sin razón y de hecho, el exilio que estas trajeron, continuaría.
Después de 2000 años nosotros finalmente hemos retornado a nuestro hogar ancestral pero aun estamos sufriendo de muchas divisiones entre nuestro pueblo tanto a la vista como escondidas. El Estado de Israel enfrenta muchos desafíos que nosotros solo podemos superar como un pueblo unido. A nosotros se nos presenta una creciente amenaza nuclear de Irán, grupos terroristas comprometidos a atacar una y otra vez nuestros centros ciudadanos, cohetes dirigidos a nuestros pueblos y aldeas en el Norte y Sur y el creciente odio y deslegitimización de Israel alrededor del mundo.
Hoy, el Estado de Israel es una prospera sociedad pluralista y multicultural. Sin embargo, recientemente nosotros pudimos ver grandes tensiones de desunión de propósito y discordia. Muchos ven a los diferentes elementos en la sociedad israelí como el “otro” y frecuentemente los difaman.
Muchos grupos presionan su poder como ciudadanos para el bien del país, mientras que otros contribuyen mucho menos. Nosotros necesitamos lograr una solidaridad nacional que empuje en la misma dirección para encontrarse con los crecientes desafíos que enfrentamos como nación.
Seguramente puede contribuir solo a la desunión cuando israelíes de algunas religiones y contextos envían a sus hijos a las líneas del frente en las batallas contra nuestros enemigos y aquellos que buscan destruirnos, mientras que otros no lo hacen.
Nosotros entendemos que por razones religiosas, étnicas o culturales, muchos grupos sienten que ellos no pueden contribuir completamente a la defensa física de nuestra nación.
Sin embargo, ellos seguramente pueden contribuir en otras formas, sea a través de servicio nacional o comunitario.
Toda comunidad tiene su enfermo, su discapacitado, su anciano y su pobre.
Nosotros pedimos a cada israelí que contribuya al mejoramiento de nuestra sociedad y en este camino se unifiquen para un propósito central.
En una sociedad libra como la de Israel, a toda persona se le permite tener su propia opinión.
No obstante, esto no incluye incitar a la violencia u odio hacia otros grupos, y especialmente no contra Israel como un todo.
Tal incitación llevara esencialmente a la ruptura de nuestra solidaridad nacional vital y debilitara nuestra resistencia a aquellos que buscan la destrucción de cada uno de nosotros.
La reobtención de nuestro hogar nacional fue lograda solo permaneciendo juntos.
Yo he oído muchas fascinantes historias acerca de la Guerra de la Independencia en la cual gente de muchas religiones, contextos, nacionalidades y culturas permanecieron lado a lado en las murallas para combatir por nuestro país.
Aunque nosotros retuvimos el derecho a tener nuestras diferencias, nosotros recordamos que fuimos todos movilizados por los mismos objetivos. Ahora es ese tiempo una vez más.
Nuestros sabios y nuestras amargas experiencias nos han enseñado que el más grave de todos los pecados es el orgullo humano, con su odio sin razón y desunión de propósito, y por eso nosotros hemos recibido el más grave castigo.
Nosotros no podemos permitirnos perder de vista de lo que es importante aun cuando retengamos nuestro derecho a ser y pensar en forma diferente. Esta debe ser la lección de Tisha B’Av para todos nosotros