Bienvenidos a Mbale…
Una Comunidad Judía en Uganda

Ubicada entre terrenos accidentados y los valles de Uganda Oriental vive una Comunidad de 500 ugandeses negros que practican el judaísmo, observando las festividades judías, cantando canciones hebreas, preparando sus comidas bajo las leyes del kashrut y manteniendo el Shabat como día santo. Todo esto lo vienen realizando desde hace generaciones.
Guiados casi exclusivamente por la Torá, sus sinagogas, generalmente hechas de chozas de barro, se hallan situadas en cuatro pueblos diferentes en las afueras de una ciudad llamada Mbale.
Shalom – bienvenidos en hebreo – está pintado en la pared de la Hadassah y escuela infantil justo en las afueras de Mbale. Es la única escuela primaria judía en el país y abastece a su pequeña comunidad.
¡Manos arriba!Los niños alzan sus manos en el aire en respuesta a la pregunta: ¿Quién es yehudí, quién se considera judío?
Se enseña a los niños a cantar el alef bet, el alfabeto hebreo y pueden cantar el hatikvá. “Les enseñamos que todos los judíos están conectados a la tierra de Israel” – explica el rector Aerron Kintu Moisés.
La música es tan importante para el Abayudaya, que se han producido dos CD de canciones religiosas.
La sinagoga, y la escuela secundaria, ha sido recientemente construida. Kakungulu, un guerrero, fue utilizado por los británicos para ayudar a conquistar Uganda. Cayó al cabo de un tiempo en mano de los colonialistas, se asentaron en Mbale y en 1919 se convirtió al judaísmo, sin haber conocido a un solo Judío.
Durante largos períodos Kakungulu comenzó a estudiar y meditar sobre el Antiguo Testamento. Su actitud era muy estricta y exigió la observancia de todos los mandamientos incluyendo la ley de circuncisión.
En 1919. Kakungulu fue circuncidado y a su vez él circuncidó a su primer hijo con el nombre de Yehuda, a su segundo hijo a los ocho días del nacimiento, lo llamó Nimrod , posteriormente circuncidó a todos sus hijos e impulsó a sus partidarios y miembros de su familia a observar este rito. Muchos de ellos lo hicieron así.
Kakungulu mostró su devoción poniendo a sus niños nombres bíblicos como: Yehuda, Israel, Nimrod, Abraham, Jonah, y Miriam.
La circuncisión de Kakungulu y de sus hijos exigió que sus seguidores también observaran esta práctica.
En 1922 Kakungulu compiló un libro especial de reglas y rezos para los miembros de su comunidad. El libro, de noventa páginas, era en realidad una guía de la religión judía y un manual para los profesores de la comunidad. En él, Kakungulu exigía la fe completa en el Antiguo Testamento y todos sus mandamientos como la base de su religión.
En 1923 construyó un pequeño templo para él y sus seguidores cerca de su casa en Pangama.
Mantuvieron el sábado de manera estricta y los infractores fueron castigados con severidad; preparaban su alimento los días viernes para tenerlos listos el sábado, comenzaron a trabajar los domingos. Se encontraba preparando un nuevo libro de rezos, pero murió antes de que fuera capaz de publicarlo
En el momento de su muerte una década más tarde, había 2.000 seguidores.
El Abayudaya está experimentando un renacimiento, con más de 750 miembros. Después de años de estar fuera del mapa turístico, Uganda tiene un mayor contacto con la comunidad judía internacional, en particular de los Estados Unidos. Así simpatizantes han donado dinero, y las instalaciones se han ampliado.
La mikvah – baño de purificación ritual – se ha utilizado en dos ocasiones en los últimos tres años.
Puerta decorada La puerta de una casa Abayudaya, está decorada con símbolos religiosos y una mezuzah – pergamino religioso adjunto a las puertas de las casas judías. Los judios en contacto con el extranjero están más informados sobre las principales creencias judías y será mejor aún cuando sus rendimientos sean evaluados por un rabino de Israel.
Hace veinte años, los niños judíos como estos, eran marginados u objeto de burlas. Pero como la comunidad crece, también lo hace su confianza. Como un joven dice: “Ser llamado judío solía ser un abuso. Incluso sentíamos miedo de decir cuál era nuestra religión. “Pero ahora si usted dice que es judío, es oido con normalidad por la gente. Y algunos incluso con admiracion.
La comunidad Abayudaya nunca había poseído una Torá. La Sinagoga nueva incluía un arca que fue tallada en la pared trasera de la sinagoga, pero no había torot.
Hasta que al fin, una comunidad de Estados Unidos dono la primera torá y le dio una beca a un joven local para que pudiera asistir a una yeshiva y el sueño de tener un rabino propio se hizo realidad.
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